
La definición de precandidaturas para las elecciones seccionales de noviembre de 2026 abrió un escenario de debate dentro de la Revolución Ciudadana en Manabí. Luisa González cuestionó la conducción del proceso interno y pidió la salida del director provincial Rafael Saltos; mientras Rafael Correa respondió con un mensaje de respaldo al dirigente y remarcó que nadie está por encima de la estructura del movimiento. Militantes correístas aseguran que no existe una división interna.
La etapa de democracia interna de cara a las elecciones seccionales de 2026 dejó una discusión política dentro del correísmo en Manabí, luego de que surgieran cuestionamientos sobre la forma en que fueron definidos los precandidatos que participarán bajo el movimiento Acción Movilizadora Independiente Generando Oportunidades (Amigo), lista 16.
El centro de la polémica fue el proceso liderado por el director provincial de la Revolución Ciudadana en Manabí, Rafael Saltos, quien estuvo encargado de organizar la selección de cuadros políticos para las diferentes dignidades que estarán en disputa.
La controversia tomó fuerza luego de que Luisa González, excandidata presidencial y actual precandidata a la Prefectura de Manabí, expresara públicamente su inconformidad con el procedimiento aplicado.
González señaló que no habría existido una socialización previa con la militancia para conocer los nombres de quienes integrarían las listas para alcaldías, concejalías y juntas parroquiales.
Además, apuntó directamente contra Saltos, a quien responsabilizó por la elaboración de las listas y cuestionó la falta de diálogo con las bases del movimiento.
La dirigente manifestó que el director provincial debía dar un paso al costado al considerar que no habría cumplido con el proceso de acercamiento y participación interna esperado por la militancia.
El mensaje de Rafael Correa marcó una posición diferente
Ante los cuestionamientos, el expresidente de la República y líder de la Revolución Ciudadana, Rafael Correa, reaccionó a través de sus redes sociales y expresó un respaldo público a Rafael Saltos.
En su mensaje, Correa destacó el trabajo realizado por el dirigente provincial durante la organización de las primarias y rechazó cualquier intento de colocar intereses personales por encima de la estructura política del movimiento.
El exmandatario escribió:
“Todo mi respaldo y gratitud a Rafael Saltos, que en apenas 13 días como director provincial, pudo organizar de la mejor manera las primarias, con seriedad y sin ningún interés propio. Han sido noches enteras sin dormir. NADIE, absolutamente NADIE, puede estar por encima de la estructura del partido. ¡Hasta la victoria siempre!”
La declaración generó atención debido a que, en esta ocasión, Correa no acompañó los cuestionamientos hacia el dirigente provincial, sino que ratificó su confianza en la estructura interna encargada del proceso electoral.
Correísmo descarta una crisis entre sus principales figuras
Pese al intercambio de posiciones, militantes de la Revolución Ciudadana han señalado que no existe una ruptura ni una crisis interna entre Rafael Correa y Luisa González.
Desde las bases del movimiento sostienen que las diferencias corresponden a observaciones propias de los procesos organizativos y que la agrupación mantiene unidad de cara a los próximos comicios.
La dirigencia correísta busca evitar que la discusión interna sea interpretada como una fractura política en un momento clave, cuando el movimiento prepara sus candidaturas utilizando la estructura electoral de Amigo debido a la imposibilidad temporal de participar directamente con la marca Revolución Ciudadana.
Luisa González, la carta del correísmo para la Prefectura de Manabí
En medio de este escenario, el pasado 27 de junio se confirmó la designación de Luisa González como precandidata a la Prefectura de Manabí por el movimiento Amigo.
Como compañero de fórmula fue seleccionado Guido Mendoza Andrade, actual asambleísta vinculado a la bancada de la Revolución Ciudadana, quien asumirá la precandidatura a la Viceprefectura.
La provincia de Manabí representa uno de los territorios estratégicos para el correísmo, por lo que la conformación de sus listas y la organización interna se convierten en factores determinantes rumbo a las elecciones seccionales de noviembre de 2026.
La polémica entre González y Saltos, y la posterior respuesta de Correa, reflejan los desafíos internos de una organización política que busca mantener cohesión y competitividad electoral mientras define sus cuadros para una nueva disputa por el poder territorial.
