La exalcaldesa abandona su precandidatura por Centro Democrático y se suma al movimiento oficialista Acción Democrática Nacional. La decisión modifica el escenario electoral y reduce el número de aspirantes tras nuevas alianzas políticas.

La contienda por la Alcaldía de Guayaquil comenzó a redefinirse antes del inicio oficial de la campaña electoral. La incorporación de la exalcaldesa Cynthia Viteri al movimiento oficialista Acción Democrática Nacional (ADN) se convirtió en la principal sorpresa política de la semana y reconfiguró el mapa de candidaturas de cara a las elecciones seccionales de 2027.

La decisión implica que Viteri deja atrás su reciente nominación como precandidata por Centro Democrático (lista 1) para convertirse en la carta del movimiento que respalda al presidente Daniel Noboa, luego de una serie de conversaciones políticas en las que, según confirmó la propia exalcaldesa, participó el mandatario.

El oficialismo apuesta por una figura con experiencia

El anuncio representa uno de los movimientos políticos más relevantes del proceso preelectoral, ya que ADN reemplaza la posibilidad de postular al exministro y exasambleísta Niels Olsen, quien figuraba entre los nombres considerados por el oficialismo para disputar la Alcaldía de Guayaquil.

Con este cambio, el Gobierno apuesta por una candidata con experiencia en la administración municipal y con amplio reconocimiento en el principal cantón del país.

Viteri justificó su decisión señalando que la ciudad requiere una coordinación permanente entre el Gobierno Nacional y el Municipio para acelerar la ejecución de obras públicas.

«Guayaquil necesita un gobierno nacional y un gobierno seccional que trabajen en conjunto para que las obras lleguen por ambas vías. Guayaquil no está para esperar ni para experimentar«, afirmó.

Según explicó, su experiencia como exalcaldesa le permitiría iniciar inmediatamente la ejecución de proyectos sin atravesar un largo proceso de adaptación administrativa.

Un cambio político, pero no una alianza entre partidos

Aunque inicialmente fue presentada como la precandidata de Centro Democrático, Viteri aclaró que su incorporación a ADN no responde a una alianza formal entre ambas organizaciones políticas.

La exalcaldesa sostuvo que se trata de una decisión personal orientada a fortalecer la capacidad de gestión municipal mediante una relación directa con el Ejecutivo.

«No hay ningún acuerdo entre las dos tiendas políticas», puntualizó, al señalar que los partidos constituyen únicamente instrumentos para servir a la ciudadanía.

La ley permite el cambio de candidatura

Respecto a las dudas sobre la legalidad de su postulación por una organización distinta a aquella en la que participó en elecciones primarias, Viteri explicó que la normativa electoral contempla la sustitución de precandidaturas hasta el próximo 18 de agosto.

Recordó que las organizaciones políticas estaban obligadas únicamente a presentar precandidatos dentro del plazo establecido, mientras que la definición definitiva de las candidaturas puede modificarse antes del cierre oficial del proceso electoral.

ADN busca consolidar su presencia territorial

La llegada de Viteri también fortalece la estrategia política del oficialismo para disputar uno de los cargos de mayor peso electoral del país.

Durante sus declaraciones, la exalcaldesa confirmó que mantuvo conversaciones directas con el presidente Daniel Noboa y aseguró que ambos coinciden en la necesidad de impulsar una gestión coordinada entre el Gobierno Central y el Municipio.

Incluso proyectó que, de resultar electa, las primeras obras conjuntas podrían inaugurarse durante las fiestas julianas de 2027.

Asimismo, adelantó que el equipo técnico que venía conformando para su candidatura continuará acompañándola, aunque todavía no se ha definido qué integrantes integrarán la lista oficial de concejales por ADN.

La oposición también reorganiza sus candidaturas

La reconfiguración electoral no se limita al oficialismo.

En las últimas horas también se confirmó que la abogada y activista Mónica Luzárraga dejará de representar al Partido Socialista Ecuatoriano para convertirse en la candidata de una alianza conformada por Unidad Popular, Pachakutik y Futuro (listas 2-18-20).

El acuerdo surgió tras varios días de negociaciones entre las organizaciones políticas, que resolvieron unificar candidaturas para fortalecer su presencia en Guayaquil.

Como consecuencia de esta alianza, otras precandidaturas impulsadas durante las elecciones primarias, entre ellas las de Karla Arellano y Pedro Medina, permanecen en proceso de redefinición para determinar si participarán en otras dignidades dentro del pacto electoral.

El correísmo mantiene su candidatura

Mientras tanto, el bloque conformado por el movimiento Amigo y el Partido Socialista decidió mantener su propia estrategia política.

Fuentes cercanas a esa alianza confirmaron que Juan Pablo Molina continúa como candidato a la Alcaldía de Guayaquil, mientras que Sofía Espín permanece como aspirante a la Prefectura del Guayas.

La alianza, además, se extenderá a otros cantones de la provincia y a varias jurisdicciones del país.

Así queda, por ahora, el escenario electoral en Guayaquil

Tras las recientes alianzas y reestructuraciones políticas, el número de aspirantes a la Alcaldía de Guayaquil se reduce de nueve a siete precandidatos que representan a las principales fuerzas políticas:

  • Cynthia Viteri – Acción Democrática Nacional (ADN), lista 7.
  • Mónica Luzárraga – Alianza Unidad Popular, Pachakutik y Futuro (listas 2-18-20).
  • Andrés Roche – Partido Social Cristiano (PSC), lista 6.
  • Juan Pablo Molina – Alianza Amigo–Socialismo.
  • Kléber Bravo – Sociedad Patriótica, lista 3.
  • Susana Santistevan – Movimiento CREO, lista 21.
  • Otros nombres aún podrían incorporarse o modificarse antes del cierre definitivo de candidaturas previsto por el calendario electoral.

Un escenario abierto rumbo a las elecciones

La incorporación de Cynthia Viteri al movimiento oficialista constituye, hasta el momento, el hecho político de mayor impacto en la carrera por la Alcaldía de Guayaquil.

Su experiencia al frente del Municipio, sumada al respaldo del Gobierno Nacional, perfila una contienda altamente competitiva frente a un Partido Social Cristiano que buscará conservar uno de sus bastiones históricos y frente a una oposición que también ha comenzado a consolidar alianzas para disputar el liderazgo de la ciudad más poblada del Ecuador.

Con el plazo legal aún abierto para realizar sustituciones y ajustes en las listas, el panorama electoral podría seguir experimentando movimientos durante las próximas semanas, configurando una de las elecciones municipales más disputadas de los últimos años.