
La ampliación del Patio 600 incorporará tres hectáreas a la operación portuaria de Manta, con una inversión superior a USD 2,3 millones. El proyecto cuenta con un plan de manejo ambiental aprobado por el Ministerio de Ambiente y avanza en medio de un crecimiento sin precedentes de la carga automotriz que llega a la ciudad.
Manta fortalece su posición como uno de los principales puntos logísticos del país. El crecimiento de la carga automotriz que desembarca en sus muelles ha llevado a ampliar la infraestructura disponible y, en apenas ocho meses de 2026, el puerto ya superó el número de vehículos importados durante todo el año anterior.
En este escenario avanza la ampliación del Patio 600, una intervención de aproximadamente 30.000 metros cuadrados que permitirá disponer de tres hectáreas adicionales para el almacenamiento y manejo de carga.
Terminal Portuario de Manta (TPM) inició los trabajos a finales de agosto. La inversión supera los USD 2,3 millones y el plazo previsto para su ejecución es de 180 días.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es su componente ambiental. Según informó Bryan Andrade, viceministro de Servicios y Transporte encargado, la obra cuenta con un plan de manejo ambiental aprobado por el Ministerio de Ambiente, que contempla alrededor de 28 recomendaciones para su ejecución.
Entre las medidas se incluyen acciones relacionadas con la conservación de la fauna y el seguimiento de las condiciones del entorno. De acuerdo con el funcionario, se mantiene un monitoreo diario del hábitat y de las especies presentes en el área intervenida.
Más de 80.000 vehículos llegaron a Manta en ocho meses
La necesidad de ampliar el espacio portuario se refleja directamente en las cifras.
Entre enero y agosto de 2026, el Puerto de Manta movilizó más de 80.000 vehículos de importación. El volumen ya supera las más de 68.000 unidades registradas durante los doce meses de 2025.
El crecimiento resulta aún más evidente frente a 2024, cuando se contabilizaron más de 51.000 automotores importados.
Las operaciones de trasbordo también han ganado espacio. En 2024 fueron más de 3.000 unidades y en 2025 superaron las 29.000. Hasta agosto de este año se habían registrado más de 9.000.
Para Manta, estas cifras representan una mayor presión sobre las áreas destinadas a recibir, almacenar y despachar los automotores que llegan por vía marítima. Según las autoridades, aproximadamente el 90 % de los vehículos que ingresan a Ecuador se recibe actualmente a través de este puerto.
La ampliación busca responder precisamente a esa demanda. Aunque inicialmente las nuevas tres hectáreas estarán vinculadas principalmente al almacenamiento de vehículos, el área podrá utilizarse posteriormente para carga general, contenedores y otros productos.
Una sola nave descargó 5.335 vehículos en Manta
El ritmo que han alcanzado las operaciones quedó evidenciado el 14 de septiembre, cuando el MN Kang Qian Kou arribó al muelle internacional 2 procedente de Shanghái.
El portavehículos, de 199 metros de eslora, descargó 5.335 automotores en una sola operación. TPM la calificó como la mayor operación Ro-Ro realizada desde que asumió la administración de la terminal internacional en 2017.
Hasta agosto de este año, el puerto había recibido además 109 buques car carrier.
El movimiento también ha incorporado nuevas operaciones. El pasado 2 de agosto llegó por primera vez a Manta un portavehículos de BYD. El BYD Changzhou, procedente del puerto de Balboa, en Panamá, desembarcó 808 vehículos de nueva energía.
La llegada de estas embarcaciones de gran capacidad refleja la dimensión que ha adquirido la actividad automotriz dentro de la dinámica portuaria local.
La ampliación y su relación con El Murciélago
El crecimiento de la infraestructura portuaria también ha abierto una discusión en Manta por la cercanía de la intervención con el entorno de la playa El Murciélago.
Sectores ciudadanos han expresado inquietudes sobre los posibles efectos de la ampliación y el tema llegó a instancias judiciales mediante una acción de protección con solicitud de medida cautelar.
En ese contexto, la aprobación del plan de manejo ambiental se convierte en uno de los principales elementos alrededor de la ejecución del proyecto.
Las autoridades sostienen que las medidas establecidas buscan prevenir afectaciones durante las obras y que existe vigilancia permanente sobre el hábitat y la fauna del sector.
Para la ciudad, el desarrollo del Patio 600 coloca sobre la mesa dos intereses de incidencia directa: la expansión de una actividad portuaria que genera movimiento económico y la protección de un entorno costero estrechamente ligado a la dinámica urbana y turística de Manta.
El cumplimiento efectivo de las medidas ambientales será, por tanto, uno de los aspectos a observar conforme avancen los trabajos.
Más actividad portuaria, recursos para Manta y Manabí
La ampliación también tiene implicaciones económicas para el territorio.
El Gobierno sostiene que, bajo el mecanismo establecido en la Ley de Alivio Financiero, el 70 % de determinados ingresos que recibe la Autoridad Portuaria de Manta provenientes de la delegataria permanece en la provincia y la ciudad.
Según las cifras presentadas por las autoridades, entre 2025 y 2026 se han destinado aproximadamente USD 1,5 millones a municipios y prefecturas.
La proyección oficial apunta a que un incremento de la carga genere mayores ingresos portuarios y, consecuentemente, aumente los recursos que pueden retornar al territorio.
A ello se suma el componente laboral. De acuerdo con la información presentada por el Gobierno, la ejecución de la ampliación contempla alrededor de 3.000 plazas de trabajo durante el periodo de construcción previsto para los próximos seis meses.
El crecimiento del puerto plantea un nuevo reto para Manta
La ampliación del Patio 600 ocurre en un momento en que la actividad portuaria alcanza cifras que hace pocos años parecían lejanas para la ciudad. Pasar de más de 51.000 vehículos importados en todo 2024 a superar los 80.000 en solo ocho meses de 2026 evidencia la velocidad de ese crecimiento.
Para Manta, la expansión trasciende las instalaciones portuarias. El aumento de las operaciones tiene efectos sobre la actividad económica, el empleo, los servicios logísticos y los recursos vinculados al funcionamiento de la terminal, pero también exige respuestas frente a las preocupaciones ambientales que genera una infraestructura situada dentro de un entorno urbano y costero.
Con el plan de manejo ambiental aprobado y las obras en marcha, el Patio 600 se convierte en uno de los proyectos a seguir de cerca en Manta durante los próximos meses. Su avance mostrará cómo la ciudad enfrenta el desafío de ampliar una actividad portuaria en crecimiento mientras mantiene bajo vigilancia sus efectos sobre el entorno.
