
El Gobierno Nacional presentó una planificación energética que contempla proyectos térmicos, hidroeléctricos y eólicos, con participación pública y privada. La estrategia busca fortalecer el abastecimiento eléctrico, diversificar las fuentes de generación y reducir la vulnerabilidad del país durante los períodos de estiaje.
El Gobierno Nacional prevé incorporar aproximadamente 1.260 megavatios (MW) de nueva capacidad de generación eléctrica entre 2027 y 2028, mediante proyectos impulsados por el sector público y la inversión privada. La planificación forma parte de las acciones destinadas a fortalecer el Sistema Nacional Interconectado y disminuir los riesgos de déficit energético durante las temporadas de menor disponibilidad de agua.
De acuerdo con el cronograma del Ministerio de Ambiente y Energía, la estrategia contempla la incorporación de centrales térmicas, hidroeléctricas y eólicas, así como mecanismos de contratación y alianzas público-privadas para ampliar la oferta de electricidad.
La planificación responde a la necesidad de diversificar la matriz energética ecuatoriana, cuya dependencia de la generación hidroeléctrica representa un desafío durante los períodos de estiaje, cuando la disminución de los caudales puede limitar la producción de las centrales.
Cerca de 1.000 megavatios se incorporarían durante 2027
Según las proyecciones oficiales, durante 2027 se espera incorporar aproximadamente 1.000 MW de capacidad eléctrica mediante diferentes modalidades de generación.
El cronograma contempla 370 MW provenientes del alquiler de generación térmica y otros 421 MW mediante la adquisición de equipos de generación de esta misma tecnología.
A estos proyectos se sumarían 112,4 MW de generación eólica privada y 99,96 MW de generación hidroeléctrica desarrollada por inversionistas particulares.
Para 2028, la planificación prevé incorporar 260 MW adicionales, distribuidos entre 170 MW de generación térmica adquirida y 90 MW correspondientes a proyectos hidroeléctricos privados.
Con estas incorporaciones, el Ejecutivo busca disponer de una mayor capacidad de respuesta ante posibles variaciones en la producción hidroeléctrica y atender las necesidades de abastecimiento del país.
No obstante, el cumplimiento del cronograma dependerá de la ejecución de los proyectos, los procesos de contratación, la disponibilidad de equipos y la puesta en operación de las nuevas instalaciones.
Gobierno reporta la incorporación de más de 1.100 megavatios desde noviembre de 2023
La planificación para los próximos años se suma a los resultados de generación eléctrica reportados por la administración del presidente Daniel Noboa desde noviembre de 2023.
Según la información gubernamental, durante ese período se han contabilizado 1.100,7 MW entre capacidad recuperada, ampliación de la oferta energética e intervenciones en infraestructura estratégica.
De ese total, 239,6 MW corresponden a la recuperación de generación hidroeléctrica y térmica hasta 2025, mientras que otros 217,5 MW forman parte de intervenciones previstas para 2026.
Asimismo, el Ejecutivo reporta 643,6 MW asociados con la ampliación de la oferta de generación existente.
Estas cifras forman parte del balance presentado por el Gobierno, aunque es necesario distinguir entre la capacidad efectivamente incorporada al sistema y aquella que todavía se encuentra en ejecución o pendiente de habilitación.
Celec ejecuta intervenciones para recuperar y ampliar la capacidad eléctrica
La Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec EP) mantiene un programa de intervenciones que contempla acciones relacionadas con 512,5 MW hasta diciembre de 2026.
De acuerdo con el cronograma institucional, entre enero y septiembre se recuperaron 116,5 MW de capacidad, mientras que se prevé restituir otros 101 MW antes de finalizar el año.
El plan también incluye el alquiler de 240 MW de generación flotante, una modalidad que permite incorporar capacidad térmica mediante instalaciones ubicadas en embarcaciones especializadas.
Adicionalmente, se contempla la habilitación de 30 MW en Esmeraldas III, así como arrendamientos de generación en Guangopolo, por 10 MW, y Jaramijó, por 15 MW.
Entre las intervenciones previstas constan también el montaje de grupos electrógenos en Santa Elena, con una capacidad de 45 MW, y en Pascuales, con otros 50 MW.
Por su parte, la empresa Elecaustro mantiene en operación 318,5 MW de generación térmica arrendada y gestiona la incorporación de 50 MW adicionales.
Estas iniciativas buscan reforzar la disponibilidad de energía mediante distintas tecnologías y modalidades de contratación, especialmente ante escenarios de reducción de la producción hidroeléctrica.
Proyectos privados ampliarán la generación hidroeléctrica y eólica
La participación del sector privado constituye otro componente de la estrategia energética nacional.
En octubre de 2026 inició la operación comercial de la central hidroeléctrica Hidroquest, con una capacidad instalada de 45 MW, mientras que para diciembre está prevista la incorporación de la central Bermejo, de 6 MW.
Para los próximos años, el cronograma incluye el proyecto hidroeléctrico Hidroriente, con 99,96 MW, y el parque eólico Villonaco III, con una capacidad prevista de aproximadamente 112,1 MW.
La incorporación de estas centrales permitirá ampliar la participación de fuentes renovables dentro de la oferta eléctrica nacional.
En particular, los proyectos eólicos representan una alternativa de diversificación frente a la generación hidroeléctrica, aunque su contribución efectiva dependerá de las condiciones del viento y de su disponibilidad operativa.
La complementariedad entre distintas tecnologías constituye uno de los elementos considerados en la planificación energética para enfrentar períodos de mayor demanda o limitaciones de generación.
Nuevos bloques energéticos contemplan inversiones y alianzas estratégicas
Además de las centrales programadas para 2027 y 2028, el Gobierno impulsa iniciativas de mayor escala destinadas a incrementar la capacidad de generación a mediano y largo plazo.
Entre ellas consta el desarrollo de un bloque de ciclo combinado a gas natural de 400 MW, cuya inversión estimada asciende a 838 millones de dólares.
Esta tecnología permite aprovechar el combustible para producir electricidad mediante turbinas de gas y recuperar parte del calor generado para producir energía adicional, mejorando el rendimiento respecto de sistemas térmicos convencionales.
También se contempla el desarrollo de un bloque de generación renovable y térmica de 1.200 MW, mediante esquemas que promueven la participación de inversionistas privados.
Según la información gubernamental, estas iniciativas cuentan con un respaldo financiero de 60 millones de dólares, gestionado como garantía de liquidez ante el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El mecanismo busca facilitar las condiciones financieras para la participación privada en el desarrollo de nueva infraestructura eléctrica.
Los bloques de 400 MW y 1.200 MW corresponden a iniciativas adicionales de planificación, por lo que no deben considerarse automáticamente como capacidad disponible dentro de la proyección de 1.260 MW prevista para 2027 y 2028.
Guayas recibe nueva infraestructura eléctrica para más de 100.000 usuarios
La planificación energética también comprende obras destinadas a mejorar la distribución y confiabilidad del suministro eléctrico.
En la provincia del Guayas, la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL EP) entregó la línea de subtransmisión Dos Cerritos-T Salitre, ejecutada con una inversión cercana a los tres millones de dólares.
Según los datos oficiales, esta infraestructura beneficiará a más de 100.000 usuarios, mediante el fortalecimiento de la red de distribución regional.
La obra forma parte de las intervenciones orientadas a mejorar las condiciones de abastecimiento y la capacidad operativa de las redes eléctricas.
A diferencia de los proyectos de generación, las obras de subtransmisión no incrementan directamente la producción nacional de electricidad, pero contribuyen a transportar y distribuir la energía hacia los sectores de consumo.
Diversificación energética y cumplimiento de proyectos serán claves para el abastecimiento
La incorporación de nueva capacidad eléctrica constituye uno de los principales componentes de la planificación gubernamental para enfrentar los desafíos del sistema energético ecuatoriano.
La combinación de generación térmica, hidroeléctrica y eólica busca reducir la exposición del país a las variaciones climáticas que afectan la disponibilidad de agua en las centrales hidroeléctricas.
Sin embargo, la capacidad instalada no equivale necesariamente a la energía que puede suministrarse de manera continua. La disponibilidad de combustible, las condiciones hidrológicas, el mantenimiento de las centrales y la infraestructura de transmisión también influyen en el abastecimiento efectivo.
En este contexto, el avance de las contrataciones, la ejecución de las obras y el cumplimiento de los plazos previstos serán determinantes para evaluar los resultados de la estrategia.
Con una proyección aproximada de 1.260 MW adicionales entre 2027 y 2028, Ecuador busca fortalecer su capacidad de generación y mejorar la seguridad del suministro eléctrico. El principal desafío será concretar las inversiones y garantizar que los proyectos anunciados entren en operación dentro de los plazos establecidos.
