Árboles, luces, esferas, nacimientos y grandes decoraciones comienzan a ocupar las perchas mucho antes de diciembre. Ecuador acumuló USD 4,03 millones en importaciones de mercadería navideña entre enero y julio de 2026, un crecimiento cercano al 23 % frente al mismo período de 2025. El comercio anticipa mayor variedad, precios más competitivos y un fuerte movimiento de ventas para cerrar el año.

La Navidad todavía parece distante en el calendario, pero para el comercio ecuatoriano la temporada ya comenzó.

Los primeros árboles iluminados, adornos, nacimientos y figuras de gran formato empiezan a ganar espacio en los establecimientos, mientras nuevos contenedores continúan llegando al país con mercadería destinada a una de las temporadas comerciales más importantes del año.

Y las cifras anticipan un mercado particularmente dinámico.

Entre enero y julio de 2026, Ecuador registró USD 4,03 millones CIF en importaciones a consumo de productos festivos, frente a los USD 3,27 millones contabilizados durante el mismo período de 2025, según datos del Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae).

La diferencia representa un incremento de aproximadamente 23 % en valor.

En volumen, las importaciones acumuladas alcanzaron 6’449.996 unidades, con un peso superior a las 1.219 toneladas métricas.

Pero estos números corresponden únicamente a los primeros siete meses del año. Históricamente, el verdadero pico de importaciones navideñas llega después.

Julio encendió las luces del negocio navideño

El comportamiento mensual muestra que los importadores ecuatorianos comenzaron a abastecerse con mayor anticipación.

Solo en julio de 2026 ingresaron USD 2,79 millones en productos festivos, frente a los USD 2,20 millones registrados en julio del año pasado.

Esto representa un crecimiento cercano al 27 %. Otros meses muestran incrementos porcentuales todavía mayores, aunque sobre bases considerablemente menores.

En febrero, las compras pasaron de aproximadamente USD 30.000 a USD 70.000; marzo alcanzó USD 100.000 frente a unos USD 30.000 del mismo mes de 2025; y mayo llegó a USD 410.000, comparado con USD 170.000 del año anterior.

El comportamiento revela una estrategia clara: el comercio está adelantando parte de sus pedidos para llegar abastecido al último trimestre.

Y todavía falta el período históricamente más fuerte.

Septiembre y octubre serán decisivos

Si 2026 repite el comportamiento observado el año anterior, las cifras acumuladas podrían crecer considerablemente durante las próximas semanas.

En 2025, septiembre registró aproximadamente USD 2,56 millones en importaciones navideñas y octubre otros USD 2,26 millones.

Entre ambos meses concentraron alrededor de USD 4,82 millones, evidenciando que buena parte del aprovisionamiento ocurre precisamente antes de noviembre y diciembre.

Por eso, los USD 4,03 millones acumulados hasta julio no representan todavía el techo de la temporada.

Con nuevos embarques en camino y cadenas comerciales ampliando sus exhibiciones, el mercado se prepara para uno de los períodos de mayor actividad del calendario.

China domina casi por completo las importaciones

Detrás de árboles artificiales, sistemas de iluminación, esferas y buena parte de los adornos que llegarán a los hogares ecuatorianos existe un protagonista indiscutible: China.

De los USD 4,03 millones importados durante el período analizado, aproximadamente USD 3,96 millones provinieron del gigante asiático.

Esto equivale al 98,2 % del valor total.

La concentración demuestra hasta qué punto el mercado navideño ecuatoriano depende de proveedores chinos.

Taiwán aparece a mucha distancia, aunque registra un crecimiento significativo: sus exportaciones navideñas hacia Ecuador pasaron de alrededor de USD 10.000 a USD 60.000, un incremento del 571 % en valor, mientras las unidades aumentaron 124 %.

El acuerdo comercial con China comienza a sentirse en las perchas

El predominio chino adquiere todavía mayor relevancia por la aplicación del acuerdo comercial entre Ecuador y China.

Representantes del sector minorista aseguran que las preferencias arancelarias aplicables a determinadas categorías están permitiendo mejorar costos de importación y ampliar la oferta disponible.

Manuel Muñoz, gerente general de Almacén Promociones, señala que productos como juguetes, adornos y sistemas de iluminación han encontrado condiciones comerciales más favorables.

El efecto, según el empresario, se refleja en mayor variedad y precios más competitivos para los consumidores.

“El surtido ha mejorado este año y siempre con mentalidad positiva. En 2026 esperamos que sea mejor. El centro de Guayaquil siempre estará activo y a la espera de mejoras por parte de las autoridades”, sostiene Muñoz.

La compañía comenzó su estrategia navideña en agosto con la liquidación de inventarios anteriores y desde septiembre habilitó el nuevo surtido de temporada.

Árboles, iluminación y decoraciones ya forman parte de las exhibiciones en sus establecimientos.

La cadena también amplió su presencia hacia Samborondón, con un punto especializado en el kilómetro 11 de la vía a Salitre, buscando responder a la demanda residencial de ese sector.

Descuentos de hasta 50 % para adelantar las compras

La competencia no se limita a quién tiene más productos. También existe una carrera por conseguir que los consumidores comiencen a comprar antes.

En Almacenes Buenhogar, la estrategia empieza desde mediados de julio con una tradicional preventa destinada a liquidar productos de temporadas anteriores.

Los descuentos alcanzan el 50 % en determinadas líneas festivas.

“Ya tenemos más de 40 años haciendo la preventa navideña, donde los saldos del año anterior se venden con el 50 % de descuento para que el cliente aproveche desde antes para ponerse en Navidad y en diciembre ya tenga sus artículos a buen precio”, explica María José Peláez, jefa de Tiendas de Almacenes Buenhogar.

La respuesta, según la ejecutiva, ha consolidado un comportamiento que hace algunos años podía parecer extraño: comprar Navidad en julio, agosto o septiembre.

Muchas familias ya no esperan hasta diciembre.

Administraciones de urbanizaciones, conjuntos residenciales y empresas también comienzan a planificar con varios meses de anticipación.

¿Podrían bajar los precios esta Navidad?

Una de las principales expectativas para el consumidor está precisamente en los precios.

Peláez sostiene que las ventajas comerciales con China, combinadas con la normalización de algunos costos logísticos que se dispararon durante los años posteriores a la pandemia, han permitido mejorar los valores de venta.

Según la ejecutiva, determinados productos podrían presentar reducciones de entre 15 % y 20 % frente a precios existentes antes de la aplicación del acuerdo comercial.

Esto no significa necesariamente que cada artículo navideño vaya a ser 20 % más barato, pues los precios dependen del producto, proveedor, costos logísticos y estrategia de cada establecimiento.

Sin embargo, las cadenas observan condiciones más favorables para competir.

Buenhogar también aplica un sistema de precios diferenciados para clientes afiliados. Una compra mínima de USD 25 permite acceder a la afiliación y posteriormente a valores preferenciales, junto con otras promociones.

Árboles y luces siguen dominando las compras

Aunque cada temporada introduce nuevos diseños y tendencias, algunos productos continúan encabezando las preferencias.

Los árboles de Navidad ocupan el primer lugar entre los artículos más demandados, seguidos por esferas, sistemas de iluminación, ramas decorativas, nacimientos y adornos de gran formato para exteriores.

Precisamente este último segmento ha experimentado una transformación interesante.

La decoración navideña dejó de ser exclusivamente una compra para el interior del hogar.

Urbanizaciones privadas, conjuntos residenciales, ciudadelas cerradas, instituciones y entidades financieras demandan cada vez más figuras monumentales y decoraciones comunitarias.

Pesebres de tamaño natural, grandes estructuras iluminadas y elementos para accesos principales forman parte de un negocio que ha ganado fuerza durante los últimos cinco años.

La Navidad se ha convertido así en una inversión colectiva para espacios residenciales y comerciales.

Hasta 11 contenedores en camino

La logística confirma la magnitud de la preparación. Almacenes prevén mantener la recepción continua de mercadería con la llegada de entre diez y once contenedores hasta finales de septiembre.

La planificación comienza muchos meses antes.

Los equipos comerciales viajan directamente a China para seleccionar productos en ferias especializadas, revisar tendencias y coordinar pedidos que posteriormente cruzarán el Pacífico hasta los puertos ecuatorianos.

Lo que un consumidor encuentra en una percha durante septiembre puede ser, en realidad, el resultado de una decisión comercial tomada desde marzo.

El comercio proyecta ventas hasta 30 % superiores

La expectativa del sector no se limita a superar las importaciones.

Las cadenas consultadas manejan previsiones optimistas para el cierre del año, con proyecciones de crecimiento en ventas que podrían ubicarse entre 20 % y 30 % respecto de los resultados del período anterior.

Se trata de estimaciones empresariales y no de un resultado garantizado, pues el desempeño final dependerá del consumo de los hogares, precios, empleo, acceso al crédito y condiciones generales de la economía durante el último trimestre.

Sin embargo, existen señales que alimentan el optimismo: mayores importaciones, abastecimiento anticipado, preferencias arancelarias, nuevos puntos de venta y una tendencia cada vez más marcada hacia las compras tempranas.

Una Navidad que comienza meses antes de diciembre

El mercado navideño ecuatoriano está cambiando su calendario.

Las empresas importan antes, los comercios liquidan inventarios desde julio, las nuevas colecciones aparecen en septiembre y los consumidores comienzan a decorar desde octubre.

La Navidad comercial ya no empieza necesariamente cuando llega diciembre.

Y 2026 ofrece un indicador especialmente significativo: antes de entrar al período tradicionalmente más fuerte de importaciones, Ecuador ya supera los USD 4 millones en mercadería festiva ingresada al país.

Si septiembre y octubre mantienen el comportamiento histórico y las expectativas del sector se cumplen, la temporada podría convertirse en una de las más dinámicas de los últimos años.

Por ahora, mientras todavía faltan semanas para Nochebuena, los contenedores siguen llegando, las perchas comienzan a iluminarse y el comercio ecuatoriano ya apuesta por una Navidad de mayores ventas, más variedad y precios competitivos.

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