
La decisión de Estados Unidos coloca a la organización criminal ecuatoriana bajo un régimen de sanciones que permite bloquear bienes e intereses financieros sujetos a jurisdicción estadounidense y restringe transacciones. La medida también amplía las herramientas de las autoridades norteamericanas para perseguir sus redes de apoyo y financiamiento.
Estados Unidos elevó la presión contra el crimen organizado ecuatoriano. El Gobierno estadounidense designó a Los Tiguerones como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) y Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT), una decisión que tiene consecuencias financieras, jurídicas y operativas para la estructura criminal.
La medida fue confirmada este miércoles 9 de septiembre de 2026 y supone mucho más que una nueva denominación para la banda: activa mecanismos estadounidenses destinados a bloquear recursos, limitar operaciones financieras y fortalecer las acciones contra las estructuras que permiten financiar actividades consideradas terroristas.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos (OFAC) incorporó este miércoles a Los Tiguerones, también identificados como “Los Fenix” y “Los Igualitos”, a su lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas. En el registro estadounidense aparecen identificados como organización criminal y grupo terrorista transnacional, con las categorías FTO y SDGT.
¿Qué cambia con la designación?
Uno de los efectos más importantes se encuentra en el ámbito financiero.
La Orden Ejecutiva 13224, utilizada por Estados Unidos para combatir el terrorismo y sus mecanismos de financiamiento, establece el bloqueo de bienes e intereses sobre bienes de las personas y organizaciones alcanzadas por estas medidas cuando se encuentran en territorio estadounidense o llegan a estar en posesión o bajo el control de personas estadounidenses.
En términos prácticos, la designación busca aislar financieramente a Los Tiguerones, dificultando que la organización utilice recursos, activos o mecanismos vinculados al sistema estadounidense.
Además, las restricciones alcanzan, por regla general y salvo las autorizaciones o excepciones correspondientes, las transacciones de personas estadounidenses con las organizaciones o individuos sancionados.
La medida adquiere particular relevancia por la influencia internacional del sistema financiero de Estados Unidos y por el papel del dólar en numerosas operaciones transfronterizas.
Una herramienta para perseguir las redes de financiamiento
La designación también puede fortalecer las capacidades de investigación de las agencias estadounidenses y ampliar el seguimiento sobre las personas, empresas o estructuras económicas relacionadas con la organización.
La inclusión de Los Tiguerones en la lista de OFAC representa una señal directa para entidades financieras y actores económicos que realizan operaciones sujetas a las normas estadounidenses.
La propia OFAC identificó a la organización este 9 de septiembre como un “Transnational Terrorist Group” y advirtió sobre el riesgo de sanciones secundarias bajo la Orden Ejecutiva 13224, modificada posteriormente por la Orden Ejecutiva 13886.
Esto incrementa la presión sobre las redes económicas que pudieran servir para mover, ocultar o administrar recursos vinculados con la estructura criminal.
¿Por qué Estados Unidos tomó esta decisión?
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, determinó formalmente que Los Tiguerones constituye una organización extranjera que ha cometido, intentado cometer, representa un riesgo significativo de cometer o ha participado en entrenamiento para cometer actos de terrorismo que amenazan la seguridad de ciudadanos estadounidenses o la seguridad nacional, política exterior o economía de Estados Unidos.
La determinación consta en el aviso oficial correspondiente a la designación como Terrorista Global Especialmente Designado. El documento está fechado el 3 de agosto de 2026 y su publicación en el Registro Federal está prevista para el 10 de septiembre de 2026.
La decisión se sustenta, entre otros instrumentos jurídicos, en la sección 219 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad estadounidense, para la designación como Organización Terrorista Extranjera, y en la Orden Ejecutiva 13224, dentro del régimen de sanciones contra personas y organizaciones vinculadas al terrorismo.
Los Tiguerones y su historial de violencia en Ecuador
Los Tiguerones han sido vinculados en Ecuador con narcotráfico, extorsiones, asesinatos y otras actividades del crimen organizado.
Uno de los episodios que alcanzó mayor repercusión internacional ocurrió el 9 de enero de 2024, cuando hombres armados irrumpieron durante una transmisión en vivo de TC Televisión, en Guayaquil, en medio de una escalada de violencia que llevó al Estado ecuatoriano a adoptar medidas extraordinarias de seguridad.
La nueva designación estadounidense coloca ahora a la organización dentro de una categoría que trasciende el tratamiento convencional de una banda de delincuencia organizada y la incorpora formalmente al esquema antiterrorista de Washington.
El Departamento de Estado sostiene que este tipo de designaciones busca exponer y aislar a las organizaciones señaladas, impedirles acceder al sistema financiero estadounidense y reducir los recursos disponibles para financiar sus actividades.
Ecuador y Estados Unidos fortalecen cooperación contra el crimen organizado
La decisión se produce en medio de un fortalecimiento de la cooperación entre Washington y Quito en materia de seguridad, narcotráfico y combate al crimen organizado transnacional.
Durante su visita a Ecuador, Rubio destacó la cooperación con el Gobierno del presidente Daniel Noboa y anunció USD 45 millones en asistencia destinada a fortalecer los esfuerzos conjuntos frente al narcotráfico y las organizaciones criminales.
La estrategia estadounidense apunta no solo a perseguir a quienes ejecutan directamente actos violentos, sino también a golpear las estructuras financieras que sostienen a las organizaciones criminales.
Con la designación de Los Tiguerones, Estados Unidos incorpora nuevas herramientas financieras, migratorias, investigativas y penales a su estrategia contra la organización, mientras aumenta el escrutinio internacional sobre sus eventuales redes de financiamiento y apoyo.
Para Ecuador, la decisión abre un nuevo escenario en la cooperación bilateral contra el crimen organizado: una estructura criminal surgida y operativa en territorio ecuatoriano pasa a ser tratada formalmente por Washington dentro de su régimen jurídico antiterrorista.
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