La Superintendencia de Bancos emitió una nueva advertencia sobre tres entidades que no cuentan con autorización para captar recursos del público ni realizar actividades de intermediación financiera en Ecuador. Con estos casos, el organismo de control registra 74 entidades identificadas durante 2026, superando las 60 reportadas durante todo 2025.

Una nueva alerta pone en el radar de los ciudadanos la importancia de verificar quién está detrás de una oferta de crédito, inversión o servicio financiero antes de entregar dinero o información personal.

La Superintendencia de Bancos (SB) informó que tres entidades no cuentan con su autorización para captar dinero del público ni desarrollar actividades de intermediación financiera en Ecuador.

Las entidades identificadas son:

  • Préstamos Quito Ing. Bry
  • Créditos Rápidos
  • Préstamo Rápido y Seguro

“Cuida tus recursos y confíalos únicamente a entidades autorizadas”, señaló el organismo de control al difundir la advertencia.

La alerta forma parte de las acciones de vigilancia que mantiene la institución para prevenir que ciudadanos entreguen sus recursos a personas o negocios que operan fuera del sistema financiero autorizado.

¿Qué significa que una entidad no esté autorizada?

La advertencia no es un detalle administrativo menor.

En Ecuador, las actividades de captación de recursos del público y determinadas operaciones financieras se encuentran sometidas a regulación y control.

El Código Orgánico Monetario y Financiero establece restricciones para que personas naturales o jurídicas ajenas al sistema financiero nacional capten recursos de terceros o desarrollen habitualmente actividades reservadas para las instituciones autorizadas.

Esto significa que una persona o empresa no puede presentarse ante el público como si fuera una institución financiera regulada cuando legalmente no posee esa condición.

La normativa también establece restricciones sobre la forma en que estos negocios se promocionan.

Personas y entidades no autorizadas no pueden utilizar publicidad, carteles, recibos, membretes, títulos u otros mecanismos que puedan inducir a los ciudadanos a interpretar que desarrollan legalmente una actividad de naturaleza financiera reservada.

El incumplimiento puede generar las sanciones establecidas en el ordenamiento jurídico.

74 casos identificados durante 2026

La magnitud del fenómeno se observa al revisar los registros acumulados.

Según la información de la Superintendencia de Bancos, 74 entidades han sido identificadas en lo que va de 2026 por no contar con autorización para captar dinero del público ni realizar intermediación financiera.

Entre los nombres que constan en los registros del organismo aparecen, además de los tres casos recientemente difundidos, Prime Axxis, Créditos Seguros 93, Finpro, Plata Puntual-Préstamo Listo, Dinero Fácil-Préstamo Fácil, Crédito Smart, Asesoría Finanzas Ecu y Soluciones Financieras, entre otros.

La cifra ya supera el registro de todo 2025.

Durante ese año, la Superintendencia identificó 60 entidades no autorizadas.

La comparación representa 14 casos adicionales frente al total del año pasado y evidencia la necesidad de mantener precauciones frente a ofertas financieras difundidas especialmente a través de canales digitales.

Una oferta atractiva no significa que esté regulada

La Superintendencia advierte en su portal institucional que existen personas naturales y jurídicas que promocionan servicios pese a no encontrarse bajo su control ni contar con autorización.

Esta diferencia es fundamental para el usuario.

Una publicidad profesional, un nombre relacionado con préstamos o finanzas, presencia en redes sociales e incluso la utilización de documentos con apariencia formal no constituyen por sí solos una garantía de que la entidad esté autorizada.

La SB señala que este tipo de ofrecimientos puede constituir una señal de mecanismos crediticios que no cumplen los parámetros establecidos por el organismo de control y que podrían poner en riesgo los intereses de los ciudadanos.

¿Cómo protegerse antes de entregar dinero?

La recomendación principal es sencilla: verificar antes de confiar.

Antes de entregar recursos, realizar transferencias o iniciar una operación financiera, los ciudadanos pueden consultar los registros oficiales de la Superintendencia de Bancos para comprobar si la institución se encuentra autorizada.

También es importante extremar precauciones cuando una supuesta entidad ofrece condiciones extraordinariamente favorables, utiliza únicamente redes sociales o servicios de mensajería para comunicarse, exige depósitos anticipados para liberar un préstamo o presiona al interesado para realizar pagos con rapidez.

Una solicitud de crédito tampoco debería convertirse automáticamente en una razón para entregar contraseñas, claves bancarias o códigos de seguridad.

Ante cualquier duda, la comprobación debe realizarse directamente a través de los canales oficiales del organismo de control y no mediante enlaces proporcionados por la propia persona o entidad que ofrece el servicio.

El nombre “financiero” no garantiza autorización

La nueva alerta deja una enseñanza especialmente importante para los consumidores ecuatorianos: la apariencia de formalidad no equivale a supervisión estatal.

Palabras como “crédito”, “préstamo”, “financiera”, “inversión” o “dinero rápido” pueden formar parte de una denominación comercial o de un anuncio, pero no demuestran que detrás exista una institución legalmente habilitada para realizar determinadas operaciones financieras.

La diferencia puede ser determinante cuando están en juego los ahorros o recursos de una familia.

Con 74 casos identificados durante 2026 frente a los 60 registrados en todo 2025, la advertencia de la Superintendencia adquiere especial relevancia.

En un escenario donde las ofertas de préstamos y servicios financieros pueden llegar directamente al teléfono celular en cuestión de segundos, la principal barrera de protección continúa siendo comprobar quién está del otro lado.

Antes de depositar, transferir o confiar dinero, verificar que la entidad esté autorizada puede evitar que una aparente oportunidad financiera termine convirtiéndose en una pérdida económica.

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