El canciller Roberto Kury pidió al Consejo de Seguridad fortalecer la cooperación internacional para frenar las economías criminales que financian al crimen organizado y amenazan la estabilidad de la región.

La lucha contra la minería ilegal y el crimen organizado transnacional llegó al más alto escenario de la diplomacia internacional. Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), el canciller de Ecuador, Roberto Kury, alertó sobre el crecimiento de las economías ilícitas vinculadas a la explotación ilegal de recursos naturales y pidió una respuesta coordinada de la comunidad internacional para frenar una actividad que, según advirtió, ya compite en rentabilidad con el narcotráfico.

El pronunciamiento se produjo durante el debate de alto nivel «La gobernanza de los recursos naturales: fundamento de la paz, la seguridad y la prosperidad«, donde Ecuador expuso la necesidad de fortalecer los mecanismos internacionales de control frente al avance de las organizaciones criminales que operan alrededor de la extracción ilícita de minerales.

Los minerales estratégicos, entre el desarrollo y el crimen organizado

En su intervención, Kury destacó que la transición energética y el acelerado desarrollo tecnológico han convertido a los minerales críticos y a las tierras raras en recursos de enorme valor geoestratégico para la economía mundial.

Sin embargo, advirtió que ese creciente interés internacional también ha incrementado los riesgos de explotación ilegal, permitiendo que grupos delictivos transformen la riqueza mineral de numerosos países en una fuente de violencia, corrupción e inestabilidad.

El canciller sostuvo que una gobernanza responsable de estos recursos constituye la primera barrera para impedir que organizaciones criminales y grupos armados se apropien de actividades extractivas que deberían convertirse en motores de desarrollo económico.

Un llamado al Consejo de Seguridad

Durante su exposición, el jefe de la diplomacia ecuatoriana instó al Consejo de Seguridad de la ONU a incorporar de manera prioritaria la lucha contra la explotación ilícita de recursos naturales dentro de sus estrategias de prevención de conflictos.

Kury señaló que la minería ilegal ya no representa únicamente un problema ambiental o económico, sino que constituye uno de los principales mecanismos de financiamiento de la delincuencia organizada transnacional.

Según explicó, detrás de la extracción ilícita opera una compleja red criminal que involucra contrabando, lavado de activos, corrupción y comercio internacional de minerales de origen dudoso.

Por ello, Ecuador propuso impulsar mecanismos internacionales vinculantes que fortalezcan la trazabilidad de los minerales, la certificación de origen y la debida diligencia empresarial en toda la cadena comercial.

El oro ilícito desafía al narcotráfico

Uno de los mensajes más contundentes del canciller fue la advertencia sobre el crecimiento del mercado ilegal del oro en América Latina.

Kury afirmó que las economías ilícitas relacionadas con la minería clandestina se entrelazan con actividades como el narcoterrorismo, el tráfico de armas, la trata de personas y el financiamiento de grupos armados.

Incluso sostuvo que el oro extraído ilegalmente ya rivaliza con el narcotráfico en niveles de rentabilidad, aprovechando las debilidades en los controles fronterizos y el uso de nuevas herramientas financieras, entre ellas las criptomonedas, para ocultar el origen de los recursos.

Cooperación internacional como eje de la estrategia

Frente a este panorama, Ecuador reiteró que ningún país puede enfrentar por sí solo el crecimiento del crimen organizado transnacional.

El canciller ratificó el respaldo del Gobierno ecuatoriano a iniciativas regionales como el Plan de Acción Resolutivo de la Comunidad Andina, el Compromiso Regional de Santiago y Escudo de las Américas, mecanismos orientados a fortalecer la cooperación entre los países para combatir las economías ilegales.

«Ningún Estado puede prevalecer de forma aislada. La respuesta debe ser coordinada, estratégica y multidisciplinaria«, enfatizó Kury al exponer la experiencia ecuatoriana frente al conflicto armado interno y el combate contra las organizaciones criminales.

Reunión bilateral para fortalecer alianzas

En el marco de su agenda en Naciones Unidas, el canciller ecuatoriano también mantuvo una reunión con la ministra de Relaciones Exteriores de la República Democrática del Congo, Thérèse Kayikwamba Wagner, quien actualmente preside el Consejo de Seguridad de la ONU.

Durante el encuentro, ambas autoridades analizaron los desafíos que representan la minería ilegal y la delincuencia organizada, además de ratificar el compromiso de fortalecer iniciativas internacionales destinadas a combatir la explotación ilícita de recursos naturales.

Con esta intervención, Ecuador busca posicionar la lucha contra la minería ilegal como un tema prioritario en la agenda global de seguridad, advirtiendo que el control de los recursos estratégicos será determinante para enfrentar el financiamiento de las redes criminales que operan más allá de las fronteras nacionales.