: El presidente Volodímir Zelenski plantea compartir tecnología de drones marítimos con países del Golfo ante la crisis provocada por Irán en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo.

En medio de una creciente tensión internacional, Ucrania ha propuesto colaborar con países del Golfo Pérsico para reabrir el estrecho de Ormuz, cuyo bloqueo atribuido a Irán ha interrumpido el tránsito de cerca del 20% del suministro global de petróleo, generando preocupación en los mercados energéticos y financieros.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, anunció que su país está dispuesto a compartir su experiencia en el uso de drones marítimos, tecnología que ha resultado clave en el conflicto con Rusia, especialmente en la defensa de sus puertos y rutas comerciales en el mar Negro.

La propuesta surge tras una gira diplomática por el Golfo Pérsico, en la que Ucrania fortaleció acuerdos de cooperación en defensa con países como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Según Zelenski, estos acuerdos contemplan la posibilidad de desplegar drones marítimos y sistemas de defensa contra vehículos no tripulados en la región.

El mandatario comparó la actual crisis en el estrecho de Ormuz con el bloqueo que enfrentó Ucrania en 2022, cuando Rusia restringió el acceso a sus puertos. “Ninguna nación debería enfrentar sola ataques de esta naturaleza”, afirmó, al tiempo que instó a la comunidad internacional a mantener las sanciones energéticas contra Moscú, pese a las presiones derivadas de la crisis en Medio Oriente.

Zelenski subrayó que la experiencia militar ucraniana ya está generando resultados concretos en la región. Indicó que sistemas de interceptación de drones han sido implementados en países como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Qatar y Jordania, con perspectivas de expansión hacia otras naciones como Bahréin, Kuwait e Irak.

El impacto de la crisis trasciende el ámbito regional. “La situación en esta región es de importancia mundial”, advirtió el presidente, señalando su efecto directo en los precios de la energía, el costo de vida y la estabilidad económica global.

Desde el ámbito militar, expertos consideran que la experiencia ucraniana podría ser determinante en un eventual escenario de intervención. El analista Oleksandr Kovalenko explicó que, aunque las condiciones en el Golfo difieren del mar Negro, las tácticas desarrolladas por Ucrania podrían adaptarse para enfrentar amenazas asimétricas.

Kovalenko recordó que Ucrania logró debilitar significativamente la flota rusa mediante el uso de drones navales como los sistemas Magura y Sea Baby, capaces de transportar grandes cargas explosivas a largas distancias. Estas operaciones obligaron a la retirada de fuerzas rusas de posiciones estratégicas como la Isla de las Serpientes y la base de Sebastopol.

En el caso de Irán, si bien su flota convencional ha sufrido daños en ataques recientes atribuidos a Estados Unidos e Israel, mantiene capacidades para desarrollar una guerra asimétrica. Entre estas se incluyen el uso de misiles antibuque, drones marítimos y embarcaciones ligeras, tácticas que ya han sido empleadas en ataques contra buques comerciales en la región.

La propuesta de Ucrania se enmarca en un contexto de creciente cooperación internacional frente a amenazas que afectan la seguridad energética global. A medida que se intensifican las tensiones, la posibilidad de una respuesta coordinada entre países aliados adquiere mayor relevancia en la búsqueda de estabilizar una de las rutas marítimas más críticas del planeta.