
La tensión internacional alcanzó un punto crítico este martes luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitiera una de sus advertencias más severas contra Irán, asegurando que “toda una civilización morirá esta noche” si no se logra un acuerdo para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz antes del plazo fijado.
El ultimátum, que expira a las 20:00 hora del este de EE.UU. (00:00 GMT), se produce en medio de una escalada militar en la región. En las últimas horas, fuerzas estadounidenses llevaron a cabo nuevos ataques contra objetivos militares en la isla de Jark, principal terminal de exportación de petróleo iraní, intensificando un conflicto que ya impacta el comercio energético global.
Amenazas de destrucción masiva de infraestructura

Trump reiteró que, de no alcanzarse un acuerdo “satisfactorio”, Estados Unidos procederá a destruir infraestructura clave en Irán, incluyendo plantas de energía y puentes.
“El país entero podría ser eliminado en una noche”, afirmó el mandatario, insistiendo en que Irán podría regresar a la “edad de piedra” si no cede a sus exigencias. En declaraciones previas y publicaciones en redes sociales, incluso calificó el martes como el “Día de las Plantas de Energía y el Día de los Puentes” en territorio iraní.
La Casa Blanca, a través de su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, evitó precisar los próximos pasos, subrayando que “solo el presidente sabe cuál es la situación y qué hará”.
El estrecho de Ormuz, eje de la crisis
El conflicto gira en torno al control del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo por donde transitan cerca de 20 millones de barriles de petróleo diarios.
Actualmente, el paso permanece prácticamente cerrado. Más de 2.000 embarcaciones se encuentran varadas en la zona, mientras se multiplican los incidentes armados. La Oficina de Operaciones Marítimas Comerciales del Reino Unido ha registrado al menos 26 ataques recientes contra buques en la región, incluyendo daños por proyectiles en embarcaciones frente a Emiratos Árabes Unidos y Qatar.
El cierre ha provocado un fuerte incremento en los precios del crudo, que ya superan los 100 dólares por barril, generando preocupación en los mercados internacionales.
Reacciones internacionales y llamados a la diplomacia
La comunidad internacional ha reaccionado con alarma ante la posibilidad de una escalada mayor. Rusia y China han instado a Washington a abandonar los plazos y retomar el diálogo. El canciller ruso, Sergei Lavrov, pidió poner fin a los ultimátums, mientras que su homólogo chino, Wang Yi, abogó por un alto el fuego como solución de fondo.

Por su parte, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, solicitó formalmente a Trump extender el plazo dos semanas para permitir que la diplomacia avance, al tiempo que instó a Irán a reabrir temporalmente el estrecho como gesto de buena voluntad.
Irán responde y minimiza daños
Desde Teherán, el portavoz de Exteriores, Esmaeil Baqaei, aseguró que la “lógica de una nación civilizada” prevalecerá sobre la “fuerza bruta”, reafirmando la determinación de su país de defender sus intereses.
Medios iraníes también informaron que los recientes ataques estadounidenses contra la isla de Jark no causaron daños significativos en su infraestructura clave.
Voces desde Irán: apoyo dividido y temor creciente
Dentro del país, la población muestra posturas divididas. Algunos ciudadanos inicialmente vieron las acciones de Estados Unidos e Israel como un posible apoyo frente al gobierno iraní. Sin embargo, los ataques a infraestructura civil han marcado una “línea roja”.
Residentes de ciudades como Karaj y Teherán advierten que la destrucción de plantas eléctricas podría paralizar completamente el país y agravar la crisis humanitaria, generando más sufrimiento que cambios políticos.
Condena moral y preocupación global
El papa León XIV calificó como “inaceptable” la amenaza contra el pueblo iraní y pidió considerar el impacto humanitario, especialmente en niños y civiles.
Mientras tanto, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, advirtió que Washington dispone de herramientas adicionales que aún no ha utilizado, aunque la Casa Blanca negó que se trate de opciones nucleares.
Un mundo al borde de una escalada mayor
Con el reloj acercándose al límite impuesto por Washington, el escenario permanece incierto. La combinación de presión militar, crisis energética y tensiones diplomáticas sitúa al mundo ante una posible escalada de consecuencias imprevisibles.
La decisión que se tome en las próximas horas podría redefinir no solo el conflicto en Medio Oriente, sino también el equilibrio geopolítico global.
