
El presidente de Ecuador propuso tres mecanismos de cooperación internacional para frenar las redes criminales y pidió que la iniciativa ONU 80 incorpore esta amenaza entre sus prioridades de seguridad.
El presidente Daniel Noboa llevó a la Asamblea General de las Naciones Unidas una propuesta para fortalecer la cooperación internacional frente al crimen organizado transnacional. Durante su intervención, advirtió que las estructuras delictivas han desarrollado redes de colaboración que superan las fronteras y demandan una respuesta conjunta de los Estados.
El mandatario ecuatoriano señaló que el narcotráfico, la trata de personas y la minería ilegal operan mediante estructuras internacionales que comparten recursos financieros, tecnología y rutas logísticas. En ese contexto, cuestionó las dificultades que enfrentan los países para coordinar acciones contra estas organizaciones.
“Es inadmisible que las organizaciones criminales cooperen entre sí con mayor eficacia que los Estados”, expresó.
Tres propuestas para fortalecer la cooperación internacional
Noboa presentó tres iniciativas orientadas a mejorar la capacidad de respuesta de los países. La primera contempla la creación de un mecanismo internacional para rastrear y congelar los recursos financieros ilícitos, con el propósito de afectar las fuentes de financiamiento de las organizaciones criminales.
La segunda propone establecer una plataforma permanente de intercambio de información entre organismos policiales, fiscalías y unidades de inteligencia financiera, que permita anticipar operaciones delictivas y facilitar investigaciones conjuntas.
Finalmente, planteó que la iniciativa ONU 80 incorpore el combate al crimen organizado transnacional como una prioridad en la prevención de conflictos y fortalezca la capacidad de Naciones Unidas para asistir a los Estados que requieran cooperación.
Cooperación con respeto a la soberanía
El jefe de Estado precisó que las medidas propuestas no buscan sustituir las competencias de los gobiernos nacionales, sino establecer mecanismos de asistencia internacional, previa solicitud de cada país, con respeto a su soberanía y resultados verificables.
Asimismo, advirtió que la expansión de las organizaciones criminales puede comprometer la estabilidad institucional y convertirse en una amenaza para la paz y la seguridad internacionales.
La seguridad como condición para el desarrollo
Durante su discurso de este miércoles 23 de septiembre, Noboa vinculó la lucha contra la delincuencia organizada con el desarrollo económico y social. Sostuvo que recuperar la seguridad es indispensable para generar empleo, atraer inversiones y garantizar oportunidades a la población.
Ecuador manifestó su disposición a trabajar con los países interesados en impulsar las iniciativas presentadas ante Naciones Unidas, en el marco de una estrategia de cooperación que responda al alcance internacional de las redes criminales.
