La cantante permanecía ingresada en un hospital de Nashville por complicaciones renales y autoinmunitarias. Su muerte pone fin a una trayectoria de más de seis décadas que trascendió la música y convirtió a Parton en una de las figuras más influyentes de la cultura popular estadounidense.

Nashville, Estados Unidos.— La música estadounidense despide a una de sus voces más emblemáticas. Dolly Parton falleció este martes 25 de agosto de 2026, a los 80 años, después de haber sido hospitalizada cuatro días antes en Nashville debido a problemas renales y autoinmunitarios.

La muerte de la cantante, compositora, actriz, empresaria y filántropa fue anunciada por su sobrino Bryan Seaver, quien comunicó la noticia mediante un video difundido en las redes sociales oficiales de la artista, en representación de las familias Parton y Owens.

De acuerdo con información publicada por TMZ, Parton había ingresado durante la mañana del viernes 21 de agosto al Vanderbilt University Medical Center, en Nashville. La artista atravesaba complicaciones relacionadas con sus riñones y su sistema inmunitario y permaneció hospitalizada hasta su fallecimiento.

Aunque su entorno conocía los problemas de salud que enfrentaba desde hacía varios meses, reportes posteriores señalan que el desenlace sorprendió incluso a personas cercanas a la intérprete. Hasta el momento, la familia no ha informado oficialmente una causa médica específica de muerte, por lo que las complicaciones por las que fue hospitalizada no deben ser consideradas, por ahora, como una causa confirmada del fallecimiento.

Sus últimas palabras públicas sobre su salud

Apenas cuatro días antes de su muerte, Parton había hablado públicamente sobre los problemas físicos que atravesaba y sobre el impacto que tuvo en su bienestar el cuidado de su esposo, Carl Thomas Dean, fallecido en marzo de 2025.

“Estoy lidiando con algunos problemas de salud a los que no presté atención mientras cuidaba de Carl”, reconoció la artista en una de sus últimas entrevistas.

Pese a las dificultades, Parton mantenía entonces una actitud optimista y aseguraba que continuaba trabajando porque todavía tenía proyectos y metas pendientes. La cantante había afrontado episodios de deshidratación, mareos y complicaciones renales, mientras sus médicos le habían recomendado reducir los viajes y concentrarse en su recuperación.

Su deterioro de salud ya había comenzado a modificar su agenda profesional. La artista había anunciado problemas médicos desde 2025 y posteriormente aplazó los conciertos previstos en The Colosseum at Caesars Palace de Las Vegas, compromisos que terminaron siendo cancelados.

Las dificultades también limitaron algunas de sus apariciones públicas durante los últimos meses de su vida, aunque Parton continuó vinculada a proyectos musicales, empresariales y filantrópicos.

Una despedida encargada por la propia Dolly Parton

La responsabilidad de comunicar su muerte recayó en Bryan Seaver por decisión de la propia cantante.

Seaver, sobrino de Parton y quien además se desempeñó durante más de dos décadas como jefe de su equipo de seguridad, explicó que su tía le había pedido años atrás que fuera él quien anunciara públicamente su fallecimiento cuando llegara ese momento.

La familia difundió además un último mensaje asociado inevitablemente con una de las composiciones más célebres de su carrera: “I will always love you”, una despedida que resume el vínculo que la artista construyó durante décadas con varias generaciones de seguidores.

De Tennessee a convertirse en la reina del country

Dolly Rebecca Parton nació el 19 de enero de 1946 en Tennessee, en el seno de una familia numerosa y de escasos recursos. Desde muy pequeña encontró en la música una forma de expresión y comenzó a cantar en la iglesia antes de iniciar una carrera que terminaría llevándola a los principales escenarios del mundo.

En 1964 se trasladó a Nashville para perseguir profesionalmente su sueño musical. Su incorporación a The Porter Wagoner Show fue determinante para ampliar su reconocimiento y, posteriormente, consolidar una carrera en solitario que transformó para siempre el panorama de la música country.

Canciones como “Jolene”, “Coat of Many Colors”, “9 to 5” e “I Will Always Love You” trascendieron las fronteras del género y se incorporaron al patrimonio de la música popular estadounidense.

A lo largo de su trayectoria obtuvo 11 premios Grammy y fue incorporada tanto al Country Music Hall of Fame como al Rock & Roll Hall of Fame, consolidando una influencia que superó ampliamente los límites tradicionales del country.

Una figura que también conquistó Hollywood

Parton trasladó su carisma a la pantalla grande y durante la década de 1980 desarrolló una reconocida carrera cinematográfica.

Uno de sus trabajos más recordados fue “9 to 5”, película estrenada en 1980 en la que compartió protagonismo con Jane Fonda y Lily Tomlin. Su interpretación y la canción principal contribuyeron a ampliar todavía más su presencia dentro de la cultura popular.

Posteriormente participó en otras producciones, entre ellas Steel Magnolias, demostrando una versatilidad artística que convirtió su imagen en una referencia reconocible mucho más allá de los escenarios musicales.

La filantropía, otra parte de su legado

Sin embargo, reducir la trayectoria de Dolly Parton únicamente a sus discos, películas y premios dejaría fuera una parte esencial de su historia.

La artista convirtió parte de su éxito empresarial en iniciativas sociales, especialmente aquellas relacionadas con la educación infantil. En 1995 puso en marcha Imagination Library, un programa destinado a entregar libros gratuitamente a niños y fomentar la lectura desde los primeros años de vida.

Su familia ha pedido que quienes deseen rendirle homenaje consideren apoyar precisamente esta iniciativa, como una forma de mantener viva una de las causas que acompañaron a Parton durante décadas.

El final de una era para la música estadounidense

Dolly Parton construyó una carrera difícil de encasillar. Fue una estrella del country, pero también una compositora capaz de cruzar géneros; una actriz convertida en símbolo de una época; una empresaria que administró cuidadosamente su propia imagen y propiedad intelectual; y una filántropa que utilizó su reconocimiento internacional para impulsar proyectos educativos.

También convirtió sus orígenes humildes en parte esencial de su narrativa artística sin permitir que estos limitaran sus aspiraciones. De las montañas de Tennessee pasó a convertirse en una figura reconocida en prácticamente todos los rincones del planeta.

Su muerte ocurre poco más de un año después de la de Carl Dean, su esposo durante casi seis décadas, cuya pérdida había marcado profundamente la etapa final de su vida.

A los 80 años, Dolly Parton deja una producción musical que atravesó generaciones y una identidad artística imposible de separar de la historia moderna del country.

Con su fallecimiento no desaparece únicamente una de las grandes voces de Nashville. Se despide una artista que convirtió canciones nacidas de experiencias personales en relatos universales sobre el amor, la pérdida, la dignidad y la esperanza.

Y mientras la industria musical comienza a dimensionar el vacío que deja su partida, permanece una frase que hoy adquiere inevitablemente el significado de despedida y que su propia familia eligió para recordarla: “I will always love you”.