La droga, valorada en aproximadamente USD 54 millones en el mercado ilícito, fue descubierta dentro de un contenedor de banano destinado a Dinamarca. Cuatro personas fueron detenidas durante el operativo ejecutado en la provincia de El Oro.

Un nuevo golpe a las redes del narcotráfico internacional fue ejecutado por la Policía Nacional tras la incautación de 1,8 toneladas de cocaína que eran transportadas ocultas en un cargamento de banano con destino a Europa. La sustancia ilícita fue localizada en dos contenedores que se dirigían hacia un puerto marítimo para su exportación a Dinamarca, uno de los mercados utilizados por organizaciones criminales para introducir droga al continente europeo.

El operativo se desarrolló en el sector Río Bonito, en la provincia de El Oro, donde agentes especializados interceptaron dos camiones de carga que habían salido desde Guayaquil transportando contenedores repletos de fruta de exportación. Durante la inspección física, los uniformados detectaron irregularidades en la carga, lo que permitió descubrir un sofisticado sistema de ocultamiento empleado por la organización delictiva.

En el interior de los contenedores fueron hallados 60 sacos de yute, cada uno con 30 bloques rectangulares de cocaína, cuidadosamente escondidos entre las cajas de banano para evadir los controles de seguridad en la cadena logística de exportación.

De acuerdo con información oficial de la Policía Nacional, la droga decomisada representa alrededor de 18 millones de dosis y tendría un valor aproximado de USD 54 millones una vez distribuida en el mercado ilegal internacional.

Cuatro detenidos durante el operativo

Como resultado de la intervención fueron aprehendidos cuatro ciudadanos que presuntamente participaban en la operación de transporte del alcaloide.

Los detenidos fueron identificados como:

  • Luis Andrés V. E.
  • José Manuel A. B.
  • José Gustavo L. C.
  • Dilson Ángelo S. O.

Las investigaciones preliminares establecen que dos de los implicados conducían los vehículos pesados, mientras que los otros dos se encargaban de brindar seguridad al desplazamiento de los contenedores durante el trayecto hacia el puerto marítimo.

Durante el procedimiento también fueron incautados seis teléfonos celulares, dispositivos que serán sometidos a pericias técnicas para determinar posibles vínculos con organizaciones dedicadas al tráfico internacional de drogas.

La modalidad del «cabeceo»

Las primeras investigaciones apuntan a que los involucrados empleaban la modalidad conocida como «cabeceo», una estrategia utilizada por estructuras criminales para dificultar el seguimiento de los contenedores.

Este método consiste en intercambiar los cabezales o tractocamiones que remolcan los contenedores durante el recorrido, con el propósito de alterar la trazabilidad del transporte, reducir la posibilidad de ser identificados y confundir los controles ejecutados por las autoridades.

Las organizaciones dedicadas al narcotráfico recurren con frecuencia a este sistema dentro de la cadena logística de exportación, especialmente en cargamentos de productos agrícolas como banano, cacao y camarón, aprovechando el elevado volumen de mercancías que diariamente salen desde los puertos ecuatorianos hacia mercados internacionales.

Ecuador continúa siendo un punto estratégico para el narcotráfico

El decomiso vuelve a poner en evidencia los constantes intentos de organizaciones criminales transnacionales por utilizar la infraestructura portuaria ecuatoriana para enviar cargamentos de cocaína hacia Europa, donde el alto valor de la droga multiplica significativamente las ganancias de estas redes ilícitas.

Las autoridades mantienen las investigaciones para determinar el origen de la sustancia estupefaciente, identificar a los propietarios de la carga y establecer posibles conexiones con organizaciones criminales nacionales e internacionales dedicadas al tráfico de drogas.

La Policía Nacional reiteró que continuará fortaleciendo los controles en corredores logísticos y puertos marítimos con el objetivo de impedir que los cargamentos contaminados abandonen el país y afecten la imagen del sector exportador ecuatoriano, uno de los principales motores de la economía nacional.