Organizaciones de derechos humanos confirmaron nuevas liberaciones en distintos centros penitenciarios del país. Las excarcelaciones ocurren días después del encuentro entre Delcy Rodríguez y Donald Trump en Nueva York, en medio del debate sobre el calendario electoral venezolano.

Venezuela registró este fin de semana una nueva jornada de excarcelaciones de personas consideradas presos políticos por organizaciones de derechos humanos, en un momento marcado por las conversaciones entre el gobierno encargado de Delcy Rodríguez y Estados Unidos y por las demandas de sectores opositores para que se establezca una fecha para nuevas elecciones.

Las liberaciones comenzaron entre la noche del viernes 25 y la madrugada del sábado 26 de septiembre en diferentes centros de detención. Aunque todavía no existe un balance oficial definitivo, organizaciones independientes reportaron la salida de decenas de personas.

Foro Penal confirmó al menos una veintena de excarcelaciones, mientras que la organización Justicia, Encuentro y Perdón aseguró haber verificado directamente la liberación de 39 personas, aunque precisó que no todas figuraban previamente en sus registros bajo la categoría de presos políticos.

Hasta el momento, el gobierno venezolano no ha presentado un balance público de esta nueva jornada ni ha confirmado si existe alguna relación directa entre las liberaciones y las recientes conversaciones mantenidas con Washington.

Presos que permanecieron años detenidos recuperan su libertad

Entre los casos confirmados se encuentra el de Wilder Vásquez, detenido desde octubre de 2018 y condenado a cinco años de prisión tras ser acusado de participar en una conspiración contra el entonces presidente Nicolás Maduro.

Organizaciones de derechos humanos señalaron que Vásquez había cumplido la totalidad de su condena en octubre de 2023, pero permaneció privado de libertad durante casi tres años adicionales.

También fue excarcelado Miguel Castillo Cedeño, coronel retirado de la Aviación venezolana que se encontraba detenido desde junio de 2019 y estaba vinculado judicialmente con el expediente conocido como Operación Vuelvan Caras.

Otro de los nombres confirmados es Frank Cabañas, quien permaneció aproximadamente nueve años encarcelado por su presunta vinculación con el caso relacionado con la muerte del expiloto y funcionario policial Óscar Pérez. Organizaciones civiles habían advertido previamente sobre problemas de salud del detenido.

Las excarcelaciones incluyeron además a otras personas recluidas en distintos establecimientos penitenciarios del país. Las organizaciones continúan verificando cada caso para establecer el número definitivo y determinar bajo qué condiciones fueron liberadas.

Las liberaciones vuelven al centro del escenario político

Desde comienzos de 2026, el gobierno encabezado por Rodríguez ha impulsado un proceso de excarcelaciones que presenta como parte de una política de reconciliación y convivencia democrática.

La administración venezolana aseguró en agosto que más de un millar de personas habían sido liberadas desde enero. Organizaciones independientes, sin embargo, mantienen diferencias con las cifras oficiales y con la caracterización de los detenidos.

El Ejecutivo venezolano sostiene que en el país no existen personas encarceladas exclusivamente por sus posiciones políticas. Organizaciones como Foro Penal y otros grupos de derechos humanos cuestionan esa postura y documentan casos que consideran detenciones por motivos políticos.

De acuerdo con Foro Penal, pese a las liberaciones realizadas durante los últimos meses, centenares de personas que la organización clasifica como presos políticos continúan detenidas.

El encuentro entre Rodríguez y Trump

Las nuevas excarcelaciones se produjeron pocos días después de que Delcy Rodríguez y el presidente estadounidense Donald Trump mantuvieran una reunión en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Fue el primer encuentro entre ambos desde que Rodríguez asumió la conducción interina del país tras la captura de Nicolás Maduro durante una operación estadounidense en enero de 2026.

Según declaraciones posteriores de Trump, durante la conversación se abordó la necesidad de realizar elecciones en Venezuela, además de asuntos relacionados con energía y las relaciones bilaterales. Sin embargo, no se anunció un acuerdo sobre una fecha concreta para los comicios.

Rodríguez también utilizó su intervención ante Naciones Unidas para asegurar que Venezuela celebrará elecciones, aunque no estableció un calendario. La mandataria afirmó que el eventual proceso deberá ofrecer garantías para las distintas fuerzas políticas.

La oposición mantiene la presión por un calendario electoral

La falta de una fecha definida mantiene abierta una de las principales disputas de la transición política venezolana. Sectores opositores insisten en que la convocatoria electoral debe convertirse en una prioridad y reclaman garantías que permitan una competencia política efectiva.

El escenario tiene como antecedente las controvertidas elecciones presidenciales de 2024. Nicolás Maduro fue proclamado vencedor por el Consejo Nacional Electoral, pero la oposición rechazó el resultado y presentó actas recopiladas por sus testigos que, según sostuvo, demostraban una amplia victoria de su candidato, Edmundo González Urrutia. Estados Unidos y otros gobiernos cuestionaron los resultados oficiales y reclamaron transparencia sobre el proceso.

Tras la captura de Maduro en enero de 2026, Rodríguez, quien había ejercido la Vicepresidencia, quedó al frente del Ejecutivo venezolano. Desde entonces, su administración ha buscado recomponer las relaciones internacionales del país y mantener canales directos con Washington.

El ministro del Interior, Diosdado Cabello, valoró positivamente el reciente encuentro entre Rodríguez y Trump y lo presentó como un resultado de la diplomacia venezolana. Desde sectores opositores, en cambio, se han formulado críticas al acercamiento entre ambos gobiernos y se insiste en que la normalización política debe estar acompañada de elecciones.

Las nuevas excarcelaciones vuelven ahora a colocar la situación de los detenidos y las garantías políticas en el centro del debate. Mientras las organizaciones de derechos humanos continúan verificando quiénes recuperaron su libertad, la ausencia de una fecha electoral concreta mantiene abierta la discusión sobre los próximos pasos de la transición venezolana.