El presidente chino puso la seguridad de la inteligencia artificial entre los temas centrales de su encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca, en medio de la competencia tecnológica y comercial entre las dos potencias.

La inteligencia artificial se convirtió este jueves 24 de septiembre en uno de los principales puntos de la agenda entre Estados Unidos y China. Durante su visita de Estado a Washington, el presidente Xi Jinping planteó a su homólogo Donald Trump la necesidad de garantizar que el desarrollo de esta tecnología permanezca bajo control humano.

“Tenemos tanto la capacidad como la responsabilidad de desarrollar y gestionar la IA para el bien”, afirmó Xi durante su intervención en la Casa Blanca, donde sostuvo que los avances tecnológicos deben estar orientados al bienestar de las personas.

El pronunciamiento se produce mientras Washington y Pekín compiten por el liderazgo mundial en inteligencia artificial, semiconductores y otras tecnologías estratégicas, pero al mismo tiempo exploran mecanismos para reducir los riesgos derivados de sistemas cada vez más avanzados.

Trump, por su parte, ubicó la inteligencia artificial, la tecnología y la seguridad entre los asuntos prioritarios de las conversaciones con el mandatario chino. El presidente estadounidense ha defendido la necesidad de preservar el liderazgo de su país en el desarrollo de esta tecnología.

IA, entre cooperación y competencia

Las posiciones de ambos gobiernos reflejan uno de los principales desafíos de la relación bilateral: competir por el liderazgo tecnológico sin cerrar los canales de diálogo sobre los riesgos que puede generar la inteligencia artificial.

Xi sostuvo que China y Estados Unidos, como dos de los países con mayor desarrollo en este campo, tienen una responsabilidad compartida frente al impacto global de la IA.

El debate sobre posibles mecanismos de seguridad ya había formado parte de conversaciones preliminares entre funcionarios de ambos países. Entre las propuestas discutidas figura el establecimiento de canales de comunicación para responder ante incidentes relacionados con sistemas avanzados de inteligencia artificial.

El tema también ha ganado espacio entre las principales compañías tecnológicas. Empresas dedicadas al desarrollo de modelos avanzados han reclamado mecanismos internacionales que permitan gestionar los riesgos asociados a la rápida evolución de estas herramientas.

Xi vuelve a Washington después de más de una década

La visita tiene además un importante componente diplomático. Xi regresó a la Casa Blanca para una visita de Estado después de más de diez años y fue recibido junto a su esposa, Peng Liyuan, por Trump y la primera dama Melania Trump.

La agenda contempla reuniones bilaterales, ceremonias oficiales y una cena de Estado, en momentos en que Washington y Pekín intentan administrar sus diferencias comerciales y estratégicas.

Ambos países mantienen una tregua en su disputa arancelaria, después de una etapa marcada por la imposición de gravámenes y otras restricciones comerciales.

Más allá de la inteligencia artificial, las conversaciones abarcan comercio, seguridad internacional, tecnología y Taiwán, uno de los asuntos más sensibles en la relación entre ambas potencias.

Xi pide evitar una confrontación

El mandatario chino aprovechó su intervención para insistir en que las diferencias entre Washington y Pekín no deberían conducir a un enfrentamiento.

Xi defendió una relación basada en el diálogo y sostuvo que las dos potencias tienen más que ganar mediante la cooperación que a través de una confrontación.

El presidente chino también propuso mantener conversaciones regulares entre las fuerzas armadas de ambos países y reforzar los mecanismos de comunicación destinados a prevenir crisis.

La propuesta adquiere relevancia en un escenario internacional marcado por conflictos armados, disputas comerciales y crecientes tensiones geopolíticas.

Trump, mientras tanto, destacó la relación que mantiene con Xi y señaló que las decisiones adoptadas actualmente en ámbitos como seguridad y tecnología podrían tener consecuencias durante las próximas décadas.

La visita continuará con encuentros oficiales entre las delegaciones de ambos países. Para este viernes está previsto que Xi concluya su agenda en Washington, en una visita que vuelve a situar la relación entre Estados Unidos y China —y ahora también el futuro de la inteligencia artificial— en el centro de la política internacional.