
El senador del Partido Liberal terminó al frente de la primera vuelta, seguido por el actual mandatario. Ninguno alcanzó la mayoría absoluta necesaria y ambos volverán a las urnas dentro de tres semanas.
Brasil tendrá que acudir nuevamente a las urnas para definir a su próximo presidente. El senador Flávio Bolsonaro y el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, avanzaron este domingo 4 de octubre a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, prevista para el próximo 25 de octubre.
Con prácticamente la totalidad de las mesas contabilizadas, Bolsonaro se ubicaba alrededor del 47 % de los votos válidos, mientras Lula bordeaba el 45 %. Al no superar ninguno la mitad de los sufragios válidos, la elección quedó encaminada a una definición entre los dos candidatos más votados.
El resultado abre una nueva etapa de la disputa política brasileña. Flávio Bolsonaro, de 45 años e hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, buscará llevar nuevamente a su sector político al Palacio de Planalto. Lula, de 80 años, intentará permanecer en el poder y alcanzar un cuarto mandato presidencial no consecutivo.
Flávio Bolsonaro encabeza la primera vuelta
El candidato del Partido Liberal (PL) permaneció por delante de Lula durante el escrutinio. La diferencia entre ambos se redujo conforme avanzó el conteo, pero el senador conservó el primer lugar. Los restantes diez aspirantes quedaron ampliamente distanciados de los dos candidatos que avanzaron al balotaje.
Flávio construyó su trayectoria política en Río de Janeiro y actualmente ocupa un escaño en el Senado. Su carrera ha estado estrechamente vinculada al movimiento político encabezado por su padre, Jair Bolsonaro, y durante esta campaña se consolidó como la principal candidatura de oposición al Gobierno de Lula.
El senador ha centrado parte de su discurso electoral en seguridad pública, economía y reducción de impuestos, además de cuestionar la gestión del actual Ejecutivo.
Su clasificación para el balotaje plantea además un escenario particular para la política brasileña: intentará convertirse en el segundo integrante de la familia Bolsonaro en alcanzar la Presidencia.
Lula busca un cuarto mandato
Al otro lado de la contienda estará uno de los dirigentes de mayor trayectoria de la política brasileña contemporánea.
Lula llegó por primera vez a la Presidencia en enero de 2003 y gobernó durante dos periodos consecutivos hasta 2010. Tras recuperar sus derechos políticos, regresó a la competencia presidencial en 2022 y derrotó en segunda vuelta a Jair Bolsonaro.
El líder del Partido de los Trabajadores (PT) asumió nuevamente el poder en enero de 2023, convirtiéndose en el primer mandatario brasileño en ejercer tres periodos presidenciales.
Su trayectoria también estuvo marcada por las investigaciones de la operación Lava Jato. Lula fue condenado y permaneció en prisión, pero en 2021 el Supremo Tribunal Federal anuló sus condenas al determinar que el tribunal federal de Curitiba que había conocido los procesos carecía de competencia para juzgar esos casos.
Ahora, el mandatario afrontará una nueva segunda vuelta, esta vez contra el hijo mayor del rival al que venció cuatro años atrás.
Tres semanas para conquistar los votos que quedaron fuera
La campaña entra desde ahora en una fase decisiva. Bolsonaro y Lula tendrán tres semanas para buscar el respaldo de quienes apoyaron a los otros candidatos, además de intentar movilizar a electores que no acudieron a las urnas en la primera jornada.
El escenario previo ya anticipaba una competencia estrecha. Sondeos publicados en los últimos días de septiembre mostraban diferencias reducidas entre ambos en eventuales escenarios de segunda vuelta, en varios casos dentro del margen de error.
Las urnas del 25 de octubre tendrán la última palabra. Ese día, el candidato que obtenga la mayoría de los votos válidos asumirá la Presidencia de Brasil para el próximo periodo.
