Operativos ejecutados entre el 17 y el 29 de septiembre permitieron decomisar cargamentos de droga, detener a presuntos integrantes de organizaciones delictivas y afectar estructuras vinculadas, según las autoridades, con Los Choneros y el Cartel Jalisco Nueva Generación.

Las operaciones desplegadas durante el toque de queda en cuatro provincias de Ecuador dejaron como resultado la incautación de 8,1 toneladas de droga, en una serie de intervenciones con las que las autoridades aseguran haber golpeado las fuentes de financiamiento de organizaciones dedicadas al narcotráfico y al crimen organizado.

Las acciones se desarrollaron entre el 17 y el 29 de septiembre, durante la restricción de movilidad que rigió entre las 00:00 y las 05:00 en Guayas, Los Ríos, Manabí y El Oro. El dispositivo formó parte de las operaciones del Bloque de Seguridad y contó con la participación de unidades policiales especializadas.

Uno de los mayores decomisos ocurrió en la zona rural de Pacoche-Ligüiqui, en Manta, donde agentes localizaron dos caletas utilizadas para almacenar cocaína. En conjunto fueron encontrados 97 sacos de yute con 2.593 paquetes, cuyo peso bruto alcanzó aproximadamente 2,93 toneladas.

La primera intervención se realizó el 20 de septiembre. En el sitio fueron encontrados 55 sacos que contenían 1.343 paquetes de cocaína, con un peso aproximado de 1,51 toneladas. Posteriormente, en el mismo sector, los investigadores descubrieron una segunda caleta con otros 42 sacos y 1.250 paquetes, equivalentes a 1,41 toneladas.

Según las estimaciones policiales, ambos hallazgos permitieron retirar del mercado ilegal cerca de 29,3 millones de dosis y representaron una afectación económica calculada en USD 87,9 millones.

La Dirección Nacional de Investigación Antidrogas señaló que la ubicación de los escondites fue posible mediante labores investigativas y el procesamiento de información reservada, dentro de la denominada Estrategia Operacional 3D.

El ministro del Interior, John Reimberg, atribuyó públicamente esos cargamentos a Los Choneros, mientras que las autoridades mantuvieron las investigaciones para establecer responsabilidades y determinar la ruta prevista para la droga.

Detenciones y decomisos aumentaron durante los operativos

Los resultados se acumularon conforme avanzaron las jornadas de restricción. Durante los dos primeros días, las autoridades informaron de 157 aprehendidos y 39 kilogramos de droga decomisada.

Para la sexta jornada, el balance ya superaba las 500 aprehensiones y 4,1 toneladas de sustancias ilícitas incautadas. Los operativos posteriores elevaron progresivamente el volumen hasta las 8,1 toneladas reportadas al cierre del toque de queda.

Reimberg sostuvo durante esos días que uno de los principales objetivos de las intervenciones era debilitar la capacidad financiera de las organizaciones criminales. Cuando los decomisos alcanzaban aproximadamente seis toneladas, el ministro estimó que las pérdidas para estas estructuras rondaban los USD 200 millones.

Operación conjunta contra una red vinculada al CJNG

El combate al narcotráfico adquirió además una dimensión internacional el 24 de septiembre, cuando autoridades ecuatorianas ejecutaron un operativo con participación de personal estadounidense.

Más de 320 policías ecuatorianos participaron en intervenciones realizadas en Samborondón, Los Ríos y El Oro, junto con 50 militares del Comando Sur de Estados Unidos, agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) y representantes de las fiscalías involucradas en la investigación.

La operación dejó al menos 39 detenidos y, de acuerdo con las autoridades ecuatorianas, permitió desarticular una presunta estructura relacionada con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Entre los aprehendidos constaba un señalado cabecilla localizado en Samborondón.

Las investigaciones sostienen que la organización recibía cargamentos procedentes de Colombia y posteriormente utilizaba rutas marítimas desde los puertos de Guayaquil y Machala para enviarlos hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa.

El Ministerio del Interior indicó que diferentes incautaciones realizadas durante 2026 a esa estructura habrían representado una afectación económica aproximada de USD 322 millones. Estas cifras corresponden a estimaciones oficiales sobre el valor de los cargamentos y no necesariamente equivalen a pérdidas financieras efectivamente verificadas en las organizaciones investigadas.

Más de 160 toneladas incautadas durante 2026

Las 8,1 toneladas decomisadas durante el periodo de toque de queda forman parte de un volumen considerablemente mayor registrado en Ecuador a lo largo del año.

Datos de la Policía Antinarcóticos señalan que, desde enero hasta la cuarta semana de septiembre de 2026, las autoridades habían incautado más de 160 toneladas de sustancias sujetas a fiscalización.

Como referencia, durante todo 2025 los decomisos alcanzaron 227 toneladas, mientras que en 2024 llegaron a 294 toneladas.

A estas operaciones se suma la destrucción del material previamente incautado. Entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de este año, la Policía reportó la eliminación de 90,24 toneladas de droga, de acuerdo con información difundida por el Ministerio del Interior.

El balance de las dos semanas de operaciones muestra que la estrategia de seguridad no se concentró únicamente en detenciones. Las autoridades orientaron parte de sus acciones a identificar centros de almacenamiento, interrumpir rutas de distribución y reducir los recursos económicos que sostienen a las organizaciones dedicadas al narcotráfico.