Con una tripulación histórica, la misión de la NASA marca el retorno de los vuelos tripulados alrededor del satélite desde 1972 y rompe barreras de inclusión en la exploración espacial.

Después de 54 años de ausencia, la Luna vuelve a estar en el centro de la exploración espacial tripulada. La misión Artemis II marca un hito sin precedentes al convertirse en el primer vuelo tripulado que orbitará el satélite natural de la Tierra desde las misiones del programa Apolo en 1972.

El lanzamiento está programado para hoy, miércoles 1 de abril de 2026 a las 17:24 (hora de Ecuador) desde el Centro Espacial Kennedy, donde todo está listo para una operación que simboliza el inicio de una nueva era en la exploración espacial.

Una tripulación que hará historia

La misión reunirá a cuatro astronautas con destacadas trayectorias. El comandante será Reid Wiseman, un veterano de la NASA con experiencia en la Estación Espacial Internacional y una sólida formación en ingeniería.

Lo acompañará el piloto Victor Glover, quien se convertirá en el primer astronauta afroamericano en sobrevolar la Luna, consolidando un avance significativo en la diversidad dentro del programa espacial.

Como especialista de misión, Christina Koch hará historia al convertirse en la primera mujer en orbitar la Luna. Su experiencia incluye el récord del vuelo individual más largo realizado por una mujer en el espacio, con 328 días.

Completa la tripulación Jeremy Hansen, quien será el primer no estadounidense en participar en una misión lunar, representando a Canadá y marcando un nuevo capítulo en la cooperación internacional.

Una misión clave para el futuro

A diferencia de las misiones Apolo, Artemis II no aterrizará en la Luna. La nave Orion realizará un sobrevuelo alrededor del satélite durante aproximadamente 10 días, en una trayectoria similar a la histórica misión Apolo 8 de 1968.

El objetivo es probar sistemas clave para futuras misiones tripuladas, incluyendo el esperado regreso del ser humano a la superficie lunar en los próximos años.

El cohete Space Launch System (SLS), uno de los más potentes jamás construidos, será el encargado de impulsar la nave. Para ello, la NASA ha iniciado un complejo proceso de carga con más de 2,6 millones de litros de hidrógeno y oxígeno líquido, fundamentales para el despegue.

Momentos previos al lanzamiento

En las horas previas, la tripulación cumplió con una serie de rituales y protocolos. Desde la tradicional partida de cartas —donde el comandante pierde para “dejar atrás la mala suerte”— hasta la despedida de sus familias, cada detalle forma parte de una cultura profundamente arraigada en los vuelos espaciales.

Los astronautas abordaron la nave Orion tras realizar comprobaciones técnicas y firmar la histórica “Sala Blanca”, un gesto simbólico previo al viaje.

Es un gran día para nosotros y para este equipo”, expresó Wiseman antes del despegue, reflejando la magnitud del momento.

Más que una misión: un nuevo comienzo

Artemis II no solo representa el regreso a la órbita lunar, sino el inicio de un ambicioso programa que busca establecer una presencia sostenible en la Luna y preparar futuras misiones a Marte.

Tras décadas de avances tecnológicos, retrasos y desafíos, esta misión simboliza la capacidad de la humanidad para volver a intentar lo imposible.

Hoy, el mundo vuelve a mirar al cielo. Y esta vez, no solo para recordar el pasado, sino para presenciar el inicio de una nueva conquista espacial.