
La cartera de Estado asegura que los docentes recibirán descanso compensatorio por su participación en actividades institucionales extraordinarias, mientras la UNE considera que la medida afecta la jornada laboral y exige su derogatoria.
Una nueva disposición emitida por el Ministerio de Educación ha abierto un debate entre las autoridades educativas y el gremio docente sobre el alcance de las actividades institucionales que podrán desarrollarse los días sábado en las instituciones educativas fiscales del país.
La normativa establece que los docentes que participen en actividades complementarias académicas, deportivas, culturales y formativas fuera de la jornada regular de clases recibirán días de descanso compensatorio, una medida que, según el Gobierno, busca regular prácticas que ya se venían ejecutando en numerosos planteles educativos.
Sin embargo, la disposición ha sido cuestionada por la Unión Nacional de Educadores (UNE), organización que considera que la medida altera las condiciones laborales del magisterio y podría representar una extensión de la jornada de trabajo establecida por la ley.
¿Qué establece el nuevo acuerdo ministerial?
El Acuerdo Ministerial 0045, emitido el 27 de mayo, incorpora dentro del cronograma escolar la posibilidad de realizar actividades complementarias los días sábado a partir del año lectivo 2026-2027 en los regímenes Costa-Galápagos y Sierra-Amazonía.
De acuerdo con el Ministerio de Educación, estas jornadas no constituyen clases regulares ni modifican el calendario académico ordinario, sino que están destinadas a fortalecer procesos formativos y de integración estudiantil mediante actividades previamente planificadas y autorizadas por las autoridades educativas.
Entre las iniciativas contempladas se encuentran olimpiadas académicas, juegos deportivos, procesos de nivelación y recuperación de aprendizajes, proyectos científicos y tecnológicos, actividades artísticas y culturales, programas de bienestar socioemocional y acciones de vinculación con la comunidad.
La cartera de Estado sostiene que estas actividades buscan enriquecer la formación integral de los estudiantes y fortalecer el vínculo entre las instituciones educativas y sus entornos sociales.
Descanso compensatorio para los docentes
Uno de los aspectos centrales de la normativa es el reconocimiento de tiempo compensatorio para los docentes que participen en estas jornadas extraordinarias.
Según el Ministerio de Educación, los días trabajados los sábados podrán recuperarse durante los últimos días laborables de diciembre, en el período comprendido entre las festividades de Navidad y Fin de Año, o mediante jornadas compensatorias posteriores a las vacaciones reglamentarias del personal docente.
Las autoridades sostienen que esta medida permite reconocer formalmente una labor que en muchos casos ya se realizaba de manera voluntaria o informal en las instituciones educativas.
Ministerio afirma que no se trata de una obligación general
Ante las críticas surgidas tras la publicación del acuerdo, el viceministro de Gestión Educativa, Juan Carlos Rodríguez, aclaró que la disposición no pretende imponer una jornada regular de clases los sábados.
Según explicó, la normativa busca ofrecer un marco regulatorio para actividades que numerosos establecimientos educativos ya desarrollaban con estudiantes y familias, como ferias pedagógicas, talleres, encuentros deportivos y eventos culturales.
El funcionario sostuvo que la medida constituye una alternativa para los centros educativos interesados en fortalecer el proceso de enseñanza-aprendizaje y la integración comunitaria.
La UNE rechaza la medida y habla de precarización laboral
La respuesta del gremio docente no se hizo esperar. La Unión Nacional de Educadores expresó su rechazo al acuerdo ministerial y solicitó su derogatoria inmediata.
El presidente de la organización, Andrés Quishpe, cuestionó la legalidad de la disposición y sostuvo que la medida contradice lo establecido en la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) y en la Constitución.
Según el dirigente, los docentes cumplen una jornada laboral definida por la normativa vigente y cualquier actividad desarrollada fuera de ese horario debe ser regulada bajo criterios claros de compensación y respeto a los derechos laborales.
“La jornada laboral docente se respeta, no se extiende por decreto”, manifestó Quishpe a través de sus redes sociales.
El dirigente también señaló que las actividades programadas los sábados podrían afectar la planificación personal y familiar tanto de docentes como de estudiantes, quienes tradicionalmente utilizan esos espacios para actividades recreativas, comunitarias o de descanso.
Un debate que trasciende lo laboral
Más allá de la discusión sobre la jornada de trabajo, el nuevo acuerdo ha generado un debate más amplio sobre el modelo educativo y las estrategias para fortalecer el aprendizaje de los estudiantes.
Mientras el Ministerio de Educación sostiene que las actividades complementarias representan una oportunidad para ampliar experiencias formativas y reforzar contenidos académicos, los representantes del magisterio consideran que cualquier ampliación de responsabilidades debe realizarse dentro de un marco consensuado y respetando las condiciones laborales vigentes.
En los próximos días se espera que continúen las conversaciones entre las autoridades educativas y los representantes de los docentes, mientras diversos sectores analizan los alcances de una medida que podría modificar la dinámica de las actividades escolares en todo el país a partir del próximo año lectivo.
