Nuevo decreto de Daniel Noboa moderniza los sistemas de vigilancia tributaria mediante plataformas tecnológicas de rastreo, autenticación y trazabilidad de bienes y servicios

El Gobierno Nacional dio un nuevo paso en su estrategia de modernización del sistema tributario ecuatoriano. Mediante el Decreto Ejecutivo 398, el presidente Daniel Noboa dispuso una serie de reformas al Reglamento para la Aplicación de la Ley de Régimen Tributario Interno, incorporando herramientas digitales avanzadas destinadas a fortalecer los mecanismos de control fiscal, combatir la evasión tributaria y aumentar la transparencia en las actividades económicas del país.

La medida representa una de las actualizaciones más importantes en materia de supervisión tributaria de los últimos años, al introducir sistemas tecnológicos capaces de monitorear en tiempo real diferentes etapas de la cadena productiva y comercial de determinados bienes y servicios.

Tecnología al servicio de la recaudación

El nuevo marco normativo establece la implementación de mecanismos de identificación, autenticación, marcación, rastreo y trazabilidad fiscal, sustentados en componentes físicos y digitales de seguridad que estarán conectados a una plataforma integral de control administrada por el Estado.

Según el decreto, estas herramientas permitirán recopilar información estratégica sobre procesos de producción, importación, nacionalización, distribución y comercialización, facilitando la verificación de operaciones económicas y fortaleciendo la capacidad de las autoridades para detectar irregularidades tributarias.

La iniciativa busca cerrar espacios que históricamente han sido aprovechados para prácticas de evasión, subdeclaración de ingresos, contrabando y otras modalidades de defraudación fiscal que afectan la recaudación estatal.

Un sistema con múltiples capas de control

La normativa contempla que los nuevos mecanismos funcionen mediante la colocación y activación de dispositivos físicos y tecnológicos que permitan verificar la autenticidad y trazabilidad de productos y actividades sujetas a control tributario.

Estos componentes estarán integrados a una infraestructura digital que permitirá generar registros automatizados y cruzar información entre diversas instituciones públicas, fortaleciendo la capacidad de fiscalización del Estado.

Especialistas consideran que este tipo de sistemas se alinean con tendencias internacionales adoptadas por administraciones tributarias de varios países, donde la digitalización ha permitido mejorar significativamente los niveles de control, reducir la economía informal y aumentar la eficiencia de la recaudación.

La lucha contra la evasión, uno de los principales objetivos

Entre los fundamentos expuestos en el Decreto Ejecutivo 398 se destaca la necesidad de prevenir actividades ilícitas vinculadas al incumplimiento tributario, disminuir los riesgos de evasión y fraude fiscal, así como fortalecer la transparencia en sectores considerados estratégicos para la economía nacional.

El Gobierno sostiene que contar con información más precisa y oportuna permitirá diseñar mejores políticas públicas, optimizar los procesos de control y garantizar una mayor equidad en el cumplimiento de las obligaciones tributarias.

La administración de Noboa ha señalado en varias ocasiones que uno de sus objetivos es ampliar la base de contribuyentes que cumplen correctamente con sus responsabilidades fiscales, evitando que la carga tributaria recaiga únicamente sobre quienes ya se encuentran formalizados.

Varias instituciones participarán en la supervisión

La implementación de las nuevas herramientas tecnológicas no estará únicamente bajo responsabilidad de la administración tributaria. El decreto dispone la participación coordinada de diversas entidades estatales para garantizar el funcionamiento y supervisión del sistema.

Entre las instituciones involucradas se encuentran el Servicio de Rentas Internas (SRI), el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae), el Ministerio de Telecomunicaciones, el Ministerio de Producción, el Ministerio de Hidrocarburos, la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) y la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos (ARCH).

La articulación entre estas entidades permitirá compartir información, ejecutar controles especializados y supervisar sectores económicos donde el riesgo de incumplimiento tributario es más elevado.

Hacia una fiscalización más inteligente

La reforma se enmarca dentro de un proceso más amplio de transformación digital impulsado por el Gobierno, orientado a utilizar herramientas tecnológicas para mejorar la eficiencia de la gestión pública.

Con la incorporación de sistemas de rastreo y trazabilidad fiscal, Ecuador busca fortalecer la capacidad de control sobre actividades económicas relevantes, reducir espacios para la informalidad y generar mayores garantías de transparencia en el mercado.

Si bien la implementación de estas medidas requerirá procesos de adaptación tanto para el sector público como para determinados actores privados, las autoridades sostienen que la modernización de los controles tributarios será clave para proteger los ingresos fiscales y fortalecer la sostenibilidad financiera del Estado en los próximos años.

La apuesta gubernamental es clara: pasar de un modelo de fiscalización tradicional a uno apoyado en tecnología, datos y monitoreo digital permanente, capaz de detectar irregularidades con mayor rapidez y de garantizar un cumplimiento tributario más efectivo en todo el territorio nacional.