La documentación que sustenta el pedido de extradición señala que Daniel Salcedo habría convertido millones de dólares procedentes del narcotráfico en criptomonedas a cambio de comisiones. La justicia estadounidense también lo acusa, junto con el exteniente de Policía Ronald Herrera, de participar en operaciones para enviar cocaína desde Ecuador hacia Norteamérica y Europa.

Nuevos detalles del expediente con el que Estados Unidos solicita la extradición de Daniel Salcedo revelan el alcance de las acusaciones que enfrenta ante la justicia de ese país. El ecuatoriano, conocido en la causa como alias Bello, habría participado entre 2023 y 2026 en operaciones de narcotráfico y en la conversión de millones de dólares en efectivo a criptomonedas para dificultar el rastreo del dinero.

La información consta en la documentación remitida a la Corte Nacional de Justicia (CNJ), que incluye la acusación formal del caso 26-CRIM-0187 y una declaración juramentada de un agente especial de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).

La causa, tramitada en el Distrito Sur de Nueva York, también involucra a Ronald Patricio Herrera Ramírez, exteniente de la Policía ecuatoriana.

Salcedo enfrenta cinco cargos: conspiración para la importación de narcóticos, posesión de armas de fuego —incluidas ametralladoras—, conspiración para poseerlas, conspiración para cometer lavado de dinero y lavado de dinero. Herrera comparte los tres primeros cargos, mientras que las imputaciones relacionadas con lavado corresponden a Salcedo.

Millones de dólares convertidos en criptomonedas

Uno de los elementos centrales de la acusación estadounidense apunta a las operaciones financieras atribuidas a Salcedo.

Según la documentación presentada para sustentar su extradición, entre 2023 y 2026 habría lavado grandes cantidades de dinero proveniente del narcotráfico mediante la conversión de efectivo en criptomonedas.

Las autoridades estadounidenses sostienen que Salcedo habría reconocido que cobraba comisiones por realizar estas operaciones para sus clientes, con el propósito de dificultar el seguimiento de los recursos.

Como parte de los elementos recopilados, los investigadores mencionan numerosas fotografías de grandes cantidades de dinero en efectivo encontradas en el teléfono celular de Salcedo.

Estas afirmaciones forman parte de la acusación y de las evidencias expuestas por Estados Unidos para sustentar el pedido de extradición, por lo que deberán ser sometidas al proceso correspondiente ante la justicia estadounidense.

DEA detalla las evidencias de la investigación

Entre los documentos remitidos a Ecuador consta una declaración juramentada de Bradley Buzzee, agente especial de la DEA, quien aseguró tener conocimiento de la investigación, las evidencias recopiladas y las declaraciones de testigos.

Buzzee explicó que el resumen presentado a las autoridades ecuatorianas no contiene la totalidad de las pruebas reunidas por los investigadores estadounidenses, sino los elementos utilizados para respaldar la solicitud de extradición.

Según esa documentación, Salcedo y Herrera habrían participado desde aproximadamente 2023 en una operación destinada a trasladar grandes cantidades de cocaína procedente de Colombia a través de Ecuador.

La droga habría sido llevada hasta puertos ecuatorianos para posteriormente ser enviada por vía marítima hacia México, Estados Unidos y Europa. La investigación también menciona presuntos envíos aéreos directos desde Ecuador.

Dos cargamentos fueron incautados

El expediente señala que Salcedo y Herrera habrían intentado movilizar al menos dos cargamentos de varias toneladas de cocaína.

Uno habría tenido como ruta México y como destino final Estados Unidos, mientras que el segundo estaba dirigido hacia Europa.

De acuerdo con la documentación, ambos cargamentos fueron interceptados: uno en Ecuador y otro en Panamá.

Los investigadores estadounidenses aseguran haber obtenido informes y fotografías de esas incautaciones que coincidirían con información sobre cantidades, rutas y sellos proporcionada durante la investigación.

La acusación sostiene además que para proteger los cargamentos se habrían utilizado armas de fuego, incluidas ametralladoras.

El teléfono de Salcedo, una pieza de la investigación

Otro de los elementos mencionados por Estados Unidos corresponde al teléfono celular incautado a Salcedo después de su detención en Ecuador en 2024.

Según el expediente, el análisis del dispositivo habría permitido encontrar fotografías y videos relacionados con cargamentos de droga y armas de fuego, además de comunicaciones electrónicas entre Salcedo y Herrera.

La documentación también menciona una operación más reciente.

En febrero de 2026, investigadores estadounidenses habrían recopilado evidencias sobre la participación de Salcedo en el envío de aproximadamente 15 kilogramos de cocaína desde Ecuador hacia Miami, Florida.

La acusación sostiene que llamadas grabadas legalmente con una fuente confidencial respaldarían esa participación y que la droga posteriormente fue recuperada por autoridades en Miami. Otra cobertura del expediente señala que la acusación federal atribuye a Salcedo actividades relacionadas con cocaína, armas y blanqueo de capitales mediante activos digitales.

Salcedo y Herrera aceptaron ser extraditados

El proceso tuvo un avance determinante el 9 de septiembre de 2026, cuando Salcedo compareció ante la Corte Nacional de Justicia.

Inicialmente manifestó que no podía aceptar la extradición porque no había revisado suficientemente el expediente estadounidense. Después de conversar con su defensa durante un receso, cambió su decisión y dio su consentimiento para ser entregado a Estados Unidos.

Herrera también aceptó ser extraditado durante su comparecencia ante la CNJ.

El procedimiento, sin embargo, no concluyó con ese consentimiento. Al tratarse de una extradición pasiva, deben cumplirse los requisitos establecidos en la legislación ecuatoriana y las garantías exigidas al Estado requirente.

Entre ellas constan las relacionadas con el tratamiento que recibirán las personas entregadas una vez que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense.

Procesos pendientes en Ecuador

Salcedo mantiene además una extensa situación judicial en Ecuador. Ha recibido varias sentencias por delitos relacionados con casos de corrupción y delincuencia organizada y actualmente permanece recluido en la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena.

También figura entre los procesados como presunto autor intelectual del asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio. Esta causa es independiente de los cargos que plantea Estados Unidos y continúa su trámite en la justicia ecuatoriana.

Herrera, por su parte, es un expolicía dado de baja y testigo protegido dentro de las investigaciones relacionadas con el magnicidio de Villavicencio. También registra sentencias en Ecuador.

Extradición entra en una fase decisiva

La aceptación de Salcedo y Herrera permite avanzar con el procedimiento para su eventual traslado, pero todavía deben completarse las etapas previstas por la legislación ecuatoriana.

El expediente estadounidense abre, además, una nueva dimensión sobre las actividades atribuidas a Salcedo. A sus procesos y condenas en Ecuador se suman ahora acusaciones federales relacionadas con tráfico internacional de cocaína, uso de armas y operaciones financieras con criptomonedas.

De concretarse la extradición, corresponderá a la justicia estadounidense determinar la responsabilidad de ambos frente a los cargos formulados en el Distrito Sur de Nueva York y valorar las evidencias que la DEA y otras autoridades aseguran haber recopilado durante la investigación.