El alcalde de Guayaquil continúa en prisión preventiva por dos causas penales, mientras la suspensión del juicio en el caso Triple A prolonga la incertidumbre institucional.

Al 23 de marzo de 2026, el alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, permanece privado de la libertad en medio de un complejo escenario judicial marcado por la coexistencia de dos procesos penales y la reciente declaratoria de audiencia fallida dentro del denominado caso Triple A.

La diligencia judicial, que buscaba avanzar en la etapa de juzgamiento por la presunta comercialización ilegal de hidrocarburos, no pudo desarrollarse con normalidad debido a problemas técnicos y limitaciones logísticas. Inicialmente instalada en el centro penitenciario Cárcel El Encuentro y luego trasladada a la Unidad Judicial de La Libertad, la audiencia fue suspendida por el tribunal para garantizar el debido proceso, fijándose su reinstalación para el 30 de mayo de 2026.

Dos causas penales en curso

La situación jurídica del alcalde no se limita al caso Triple A. Actualmente, Aquiles Álvarez cumple prisión preventiva principalmente por el denominado caso “Goleada”, una investigación que analiza presuntos delitos de delincuencia organizada, lavado de activos y defraudación tributaria vinculados al manejo de empresas.

En este proceso, iniciado en febrero de 2026, la Fiscalía General del Estado investiga un esquema que habría generado un perjuicio económico al Estado, en el que también estarían involucrados otros actores del entorno empresarial y familiar del alcalde.

Adicionalmente, dentro del caso Triple A, se dictó una nueva orden de prisión preventiva relacionada con el presunto incumplimiento de medidas alternativas, como el uso de un dispositivo de vigilancia electrónica, lo que refuerza la condición de privación de libertad en la que se encuentra.

Condiciones de detención y desarrollo procesal

De acuerdo con información proporcionada por su defensa técnica, liderada por el abogado Ramiro García, el alcalde ha sido trasladado entre distintos centros de privación de libertad, incluyendo la Cárcel El Encuentro y la cárcel de Latacunga, donde cumple la medida preventiva.

Foto: Videoconferencia

La defensa ha señalado preocupaciones sobre las condiciones de detención, incluyendo periodos de aislamiento, restricciones en el acceso a documentación del proceso y limitaciones logísticas durante las audiencias. Estas circunstancias también han incidido en la complejidad de las diligencias judiciales, varias de las cuales han sido suspendidas o diferidas.

Efectos en la gestión local y el contexto político

La permanencia de Aquiles Álvarez en prisión preventiva ha generado un escenario particular en la administración de Guayaquil, donde su ausencia física configura una dinámica institucional distinta, en la que la gestión municipal continúa bajo mecanismos administrativos establecidos.

En el ámbito nacional, el caso se desarrolla en un contexto político relevante. El alcalde es considerado una figura de peso dentro de la oposición al gobierno del presidente Daniel Noboa, lo que sitúa su situación judicial dentro de un entorno de alto interés público.

Sin embargo, hasta el momento, el proceso se mantiene en el ámbito estrictamente judicial, sin una resolución definitiva, y bajo el principio de presunción de inocencia.

Un proceso abierto y en evolución

La suspensión de la audiencia en el caso Triple A, sumada al desarrollo paralelo del caso Goleada, configura un escenario de prolongación procesal que mantiene en expectativa tanto a las instituciones como a la ciudadanía.

El avance de ambas causas y sus futuras resoluciones serán determinantes no solo para la situación personal del alcalde, sino también para la estabilidad institucional de Guayaquil y la evolución del panorama político en el Ecuador.