La visita oficial del presidente Daniel Noboa a Beijing deja nuevos acuerdos de cooperación no reembolsable para seguridad, salud, producción, educación y prevención de riesgos. China también consolida su peso como uno de los principales socios comerciales de Ecuador.

STUDIO DIGITAL | Ecuador.– Ecuador y China profundizan su relación bilateral con una nueva agenda de cooperación que contempla una donación de USD 42,7 millones, además de acuerdos en comercio, economía digital, energías renovables, industria verde, prevención de desastres y transferencia tecnológica.

Los instrumentos fueron suscritos en el marco de la visita oficial que el presidente Daniel Noboa cumple en China y de la reunión bilateral mantenida con su homólogo Xi Jinping en Beijing. La agenda presidencial se inició el 16 de agosto y está prevista hasta el 23 de agosto de 2026.

La cooperación no reembolsable representa uno de los principales resultados de los encuentros entre ambos gobiernos y se produce en momentos en que China mantiene una posición estratégica dentro del comercio exterior ecuatoriano, particularmente como destino de las exportaciones no petroleras.

USD 28 millones tendrán como prioridad la seguridad, salud y producción

Del paquete total anunciado, aproximadamente USD 28 millones estarán dirigidos a proyectos relacionados con seguridad, salud y reactivación productiva.

Uno de los principales componentes será la adquisición de 125 camionetas destinadas al patrullaje policial, con el objetivo de fortalecer la capacidad operativa de las instituciones encargadas de la seguridad.

Parte de los recursos también permitirá mejorar la atención del Ministerio de Salud Pública, particularmente en áreas como quirófanos y servicios de diálisis.

La cooperación contempla, además, un programa de reactivación productiva para la zona norte de Ecuador, como parte de las iniciativas destinadas a dinamizar las actividades económicas y fortalecer las capacidades locales.

Un segundo acuerdo, valorado en USD 14,7 millones, permitirá financiar proyectos que Ecuador y China definirán conjuntamente en sectores considerados prioritarios, entre ellos educación, producción y prevención de riesgos.

Cinco instrumentos amplían la relación bilateral

Más allá de la cooperación financiera, ambos países avanzaron en una serie de instrumentos destinados a diversificar su relación.

Uno de ellos está enfocado en la economía digital, con iniciativas para promover la transformación tecnológica, intercambio de políticas públicas, capacitación de talento y transferencia de conocimiento en sectores como agricultura, manufactura y salud.

También se estableció una Hoja de Ruta de Cooperación Económica y Comercial China-Ecuador, orientada a fortalecer el diálogo bilateral, ampliar oportunidades de inversión y profundizar las relaciones comerciales.

Otro de los acuerdos ratifica el respaldo al libre comercio y al multilateralismo, con especial énfasis en aprovechar las oportunidades generadas por el Tratado de Libre Comercio entre Ecuador y China.

La agenda incorpora además cooperación para el desarrollo de una industria verde, mediante proyectos relacionados con eficiencia energética, reducción de emisiones, reciclaje, ahorro de agua y aprovechamiento sostenible de los recursos.

En materia comunicacional, se establecieron mecanismos de cooperación entre China Media Group (CMG) y la Secretaría General de Comunicación de Ecuador.

Energía renovable e inteligencia artificial para enfrentar El Niño

La cooperación bilateral también busca abrir una nueva etapa en materia energética.

Ecuador y China prevén impulsar proyectos relacionados con energía fotovoltaica, transferencia tecnológica y utilización de fuentes limpias para ampliar la capacidad de generación eléctrica.

A esto se suma un componente relacionado con la prevención y respuesta frente al fenómeno de El Niño. La cooperación china contempla equipamiento médico, recursos materiales y herramientas tecnológicas.

Entre las iniciativas anunciadas destaca la implementación de un sistema meteorológico apoyado en inteligencia artificial, que buscará fortalecer el monitoreo climático y mejorar la capacidad de anticipación frente a fenómenos meteorológicos extremos.

China recibe casi una cuarta parte de las exportaciones no petroleras ecuatorianas

La ampliación de la cooperación ocurre en medio de una creciente relación comercial.

De acuerdo con cifras del Banco Central del Ecuador (BCE), entre enero y junio de 2026 las exportaciones no petroleras ecuatorianas alcanzaron un récord de USD 14.651 millones.

De esa cifra, USD 3.584,9 millones tuvieron como destino China, equivalentes al 24,5 % del total. En términos prácticos, cerca de uno de cada cuatro dólares generados por las exportaciones no petroleras de Ecuador durante el primer semestre provino de ventas destinadas al mercado chino.

Los envíos hacia ese país aumentaron 23,8 % frente al mismo periodo de 2025, cuando alcanzaron USD 2.895,6 millones.

El camarón continúa siendo el principal producto ecuatoriano enviado a China, con exportaciones por aproximadamente USD 1.917 millones entre enero y junio de 2026.

Le siguen los minerales y metales, con USD 1.427 millones; madera y sus manufacturas, con USD 101 millones; banano y plátano, con USD 93 millones; y desperdicios alimenticios y preparaciones para animales, con USD 22 millones.

Según datos de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), estos cinco grupos concentran alrededor del 99 % de las exportaciones no petroleras hacia China, mientras más de 412 empresas ecuatorianas mantienen vínculos comerciales con ese mercado.

Sector camaronero recupera espacio en el mercado chino

La visita presidencial también coincide con avances para la industria camaronera.

Entre octubre de 2025 y enero de 2026, autoridades chinas restringieron temporalmente el acceso de productos provenientes de catorce empresas camaroneras ecuatorianas debido a ajustes relacionados con sus mecanismos de control.

La Administración General de Aduanas de China levantó posteriormente las restricciones para ocho establecimientos, decisión que fue comunicada a la Cancillería ecuatoriana el 14 de agosto.

El sector acuícola considera que la medida representa un avance luego de meses de gestiones técnicas entre las compañías involucradas, organizaciones exportadoras y autoridades ecuatorianas. Sin embargo, permanece pendiente la suspensión que afecta a otros seis establecimientos.

Ecuador todavía mantiene un déficit comercial con China

El crecimiento de las exportaciones no ha impedido que la balanza comercial no petrolera continúe siendo desfavorable para Ecuador.

Durante el primer semestre de 2026, el país importó desde China USD 4.465,3 millones, un incremento del 28,3 % frente a los USD 3.481,1 millones registrados en igual periodo de 2025.

China concentró así el 35,1 % de las importaciones no petroleras ecuatorianas durante los primeros seis meses del año.

Entre los productos adquiridos destacan maquinaria y equipos mecánicos, aparatos eléctricos, vehículos y autopartes, productos de hierro y acero, además de plásticos y sus manufacturas.

Fedexpor sostiene que aproximadamente el 78 % de las importaciones no petroleras provenientes de China corresponde a insumos utilizados para la producción de bienes en Ecuador, un elemento que refleja la integración del mercado asiático con diferentes actividades productivas nacionales.

La diferencia entre compras y ventas dejó para Ecuador un déficit comercial no petrolero de aproximadamente USD 880 millones durante el primer semestre de 2026, superior a los USD 585 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

Una relación que supera el intercambio comercial

Los acuerdos alcanzados durante la visita presidencial muestran que la relación entre Quito y Beijing busca trascender la tradicional compraventa de productos.

Seguridad, infraestructura tecnológica, energía limpia, prevención de riesgos, salud, producción y economía digital aparecen ahora como nuevos ejes de una asociación que adquiere mayor relevancia para Ecuador.

Con China posicionada como uno de los principales destinos de la oferta exportable ecuatoriana y como una fuente fundamental de bienes e insumos para la producción nacional, el desafío para Ecuador será transformar esta creciente relación en mayores inversiones, diversificación de exportaciones y oportunidades concretas de desarrollo, mientras procura reducir el desequilibrio que todavía persiste en la balanza comercial bilateral.