El fuerte movimiento telúrico tuvo su epicentro cerca de Coracora, en la región de Ayacucho, y fue percibido en varias zonas del país, incluida Lima. Los primeros reportes oficiales registran daños en viviendas, centros educativos y establecimientos de salud. Autoridades descartaron una amenaza de tsunami para Perú y Ecuador.

Un terremoto de magnitud 7,2 sacudió este jueves 20 de agosto de 2026 el sur de Perú y provocó daños materiales, deslizamientos de tierra y momentos de alarma entre habitantes de varias regiones del país.

De acuerdo con el Instituto Geofísico del Perú (IGP), el movimiento telúrico se registró alrededor de las 13:00 y tuvo su epicentro en la región de Ayacucho, cerca de la localidad de Coracora, en la provincia de Parinacochas.

El organismo peruano estableció una profundidad aproximada de 108 kilómetros y una intensidad de entre III y IV en Coracora. Por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ubicó el evento a una profundidad cercana a los 99 kilómetros.

La considerable profundidad del sismo permitió que el movimiento fuera percibido en una extensa zona del territorio peruano. Además de Ayacucho, habitantes de Cusco, Arequipa, Ica y Apurímac reportaron haber sentido el temblor, mientras que en Lima la percepción fue más leve.

Primer balance: 22 viviendas afectadas y dos heridos

Tras el terremoto, las autoridades peruanas activaron los mecanismos de evaluación para determinar la magnitud de las afectaciones.

El Centro de Operaciones de Emergencia Nacional (COEN) informó, de manera preliminar, que al menos 22 viviendas resultaron afectadas en Ayacucho, mientras se reportaron daños en tres establecimientos de salud y siete instituciones educativas.

En Coracora, dos personas resultaron heridas durante las labores de evacuación, según los primeros reportes oficiales.

Las autoridades también identificaron afectaciones en otras regiones. En Cusco se reportaron rajaduras en instalaciones del Hospital Regional y en dependencias del Palacio del Poder Judicial.

El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), Luis Vásquez, indicó que las cifras corresponden a una evaluación preliminar y que los equipos de emergencia continúan verificando la situación en las zonas alcanzadas por el movimiento telúrico.

Hasta los primeros balances difundidos por las autoridades no se habían reportado víctimas mortales.

Deslizamientos y caída de rocas tras el terremoto

Uno de los principales efectos del fuerte sismo se registró en las áreas montañosas y rurales de Ayacucho.

El COEN confirmó deslizamientos y movimientos de tierra, mientras comenzaron a circular imágenes que mostraban grandes nubes de polvo levantándose desde las laderas de varios cerros tras el terremoto.

También se reportaron desprendimientos de rocas en al menos dos sectores de Ayacucho, situación que llevó a las autoridades a mantener vigilancia sobre carreteras y comunidades ubicadas en zonas vulnerables.

El organismo de emergencia indicó que el terremoto fue percibido entre moderado y fuerte en diferentes departamentos del territorio peruano.

La evaluación de daños permanece activa, especialmente en las comunidades rurales cercanas al epicentro, donde las características geográficas pueden dificultar el acceso de los equipos encargados de inspeccionar viviendas e infraestructura.

Descartan amenaza de tsunami

Pese a la elevada magnitud del terremoto, las autoridades descartaron una alerta de tsunami debido a que el epicentro estuvo localizado en territorio continental.

En Ecuador, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) también evaluó el evento y determinó que el movimiento sísmico no reúne las condiciones necesarias para generar un tsunami que afecte las costas continental e insular ecuatorianas.

El pronunciamiento permitió descartar, en principio, un riesgo para las poblaciones costeras del Ecuador derivado de este evento.

Perú, bajo permanente amenaza sísmica

El terremoto vuelve a poner en evidencia la elevada actividad tectónica de Perú, uno de los países sudamericanos con mayor exposición a movimientos sísmicos.

Al igual que Ecuador, el territorio peruano forma parte del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa zona caracterizada por la interacción de placas tectónicas y en la que se concentra alrededor del 80 % de la actividad sísmica mundial.

La costa occidental de Sudamérica se encuentra particularmente condicionada por la convergencia entre las placas de Nazca y Sudamericana, fenómeno responsable de numerosos terremotos registrados históricamente en la región.

Perú mantiene además en su memoria reciente varios eventos destructivos. Uno de los más graves ocurrió en agosto de 2007, cuando un terremoto de magnitud 7,9 golpeó principalmente la región de Ica y dejó alrededor de 500 fallecidos, además de graves daños materiales.

Evaluación continúa en las zonas afectadas

Tras el terremoto de este jueves, los organismos de emergencia mantienen las evaluaciones para establecer el alcance definitivo de los daños en Ayacucho y las demás regiones donde fue percibido el movimiento.

La prioridad se concentra en inspeccionar viviendas, centros educativos, establecimientos de salud, carreteras y otras infraestructuras, además de verificar la situación de las comunidades rurales que podrían haber quedado afectadas por deslizamientos o desprendimientos de rocas.

El balance oficial permanece sujeto a actualización a medida que los equipos de emergencia logren acceder a las zonas más alejadas.

Por ahora, el terremoto de magnitud 7,2 registrado en Ayacucho deja al menos dos personas heridas, decenas de viviendas e infraestructuras afectadas y deslizamientos de tierra, pero sin reportes oficiales de fallecidos.

Las autoridades peruanas mantienen activos sus sistemas de emergencia ante la posibilidad de nuevos reportes de daños derivados de uno de los movimientos sísmicos más fuertes registrados recientemente en la región.