
La plataforma cerrará su oficina de Nashville a comienzos de octubre. Trabajadores aseguran que fueron informados en una videollamada sin posibilidad de hacer preguntas y que algunos empleados fueron escoltados fuera del edificio. La reestructuración vuelve a poner bajo la lupa el impacto de la IA y la tercerización en los equipos de moderación.
STUDIO DIGITAL | TECNOLOGÍA
Una videollamada, el chat desactivado y una noticia que cambiaría el futuro laboral de unas 250 personas. Así comenzó uno de los movimientos de reestructuración más llamativos recientes dentro de TikTok en Estados Unidos.
La plataforma comunicó el 5 de agosto que cerrará a comienzos de octubre su oficina ubicada en Nashville, Tennessee, una decisión que supondrá la salida de aproximadamente 250 trabajadores y que forma parte de una reorganización de sus operaciones.
Pero no fue únicamente el número de despidos lo que llamó la atención.
De acuerdo con testimonios de empleados afectados, durante la videollamada en la que se explicó la medida el chat permaneció desactivado, por lo que los trabajadores no pudieron realizar preguntas directamente. Las inquietudes, según las instrucciones recibidas, debían ser remitidas a Recursos Humanos.
La situación habría sido todavía más contundente para quienes se encontraban físicamente en las instalaciones: algunos trabajadores que ya habían comenzado sus turnos fueron escoltados fuera del edificio tras conocerse la decisión.
250 EMPLEADOS Y UNA OFICINA QUE LLEGA A SU FIN
TikTok informó inicialmente sobre la decisión mediante un correo electrónico y posteriormente convocó a la reunión virtual con la plantilla.
La compañía justificó el cierre como parte de un esfuerzo destinado a “agilizar las operaciones” y alinear sus equipos con los objetivos de crecimiento de largo plazo.
Aunque el anuncio sorprendió a una parte de los empleados, para otros existían señales de que algo estaba cambiando.
Durante el último año, algunos trabajadores habían observado una disminución de las nuevas contrataciones y un menor reemplazo de las vacantes que iban quedando disponibles.
El cierre de Nashville terminaría confirmando que la estructura interna estaba atravesando una transformación mayor.
EL ÁREA SENSIBLE QUE QUEDA BAJO LA LUPA
Una parte importante de los trabajadores de Nashville pertenecía al área de confianza y seguridad, responsable de tareas esenciales para el funcionamiento cotidiano de una plataforma con millones de usuarios.
Estos equipos intervienen en la aplicación de las normas comunitarias y en los procesos de moderación de contenidos.
TikTok todavía mantiene personal dedicado a estas funciones en otras ciudades estadounidenses y, paralelamente, recurre a empresas contratistas para ejecutar parte de estas labores.
Y es precisamente allí donde aparece una de las claves de la reestructuración.
Según uno de los empleados afectados, antes de conocerse los despidos la compañía ya estaba trasladando una mayor cantidad de tareas de moderación hacia empresas externas.
La reorganización, por tanto, no solo implica la eliminación de puestos. También refleja una transformación en la manera en que una de las plataformas digitales más grandes del mundo administra una de sus áreas más sensibles.
LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ENTRA EN ESCENA
En medio de ese cambio aparece otro protagonista inevitable: la inteligencia artificial.
Dos trabajadores despedidos aseguraron que TikTok venía promoviendo internamente herramientas basadas en IA destinadas a acelerar determinadas tareas.
Entre ellas mencionaron AIME, descrita como una interfaz de chat, y TRAE, una herramienta orientada a tareas de programación.
Esto no significa, por sí solo, que los 250 trabajadores hayan sido sustituidos directamente por inteligencia artificial. Sin embargo, la incorporación de estas tecnologías coincide con una estrategia empresarial marcada por la automatización, la tercerización y la búsqueda de una mayor eficiencia operativa.
La pregunta que vuelve a instalarse en Silicon Valley y en el resto de la industria tecnológica es inevitable:
¿Cuántos puestos que hoy realizan personas terminarán transformándose —o desapareciendo— a medida que las herramientas de IA asuman una mayor cantidad de tareas?
NO ES EL PRIMER RECORTE
La decisión en Nashville tampoco aparece de manera aislada.
TikTok ya había realizado recortes en sus equipos de moderación en Reino Unido, mientras que otras áreas de la compañía, entre ellas comercio electrónico y marketing, también han experimentado reducciones de personal.
La tendencia se desarrolla dentro de un escenario mucho más amplio en el sector tecnológico, donde grandes compañías han pasado de una etapa de contratación acelerada a otra dominada por reorganizaciones, control de costos y automatización.
La inteligencia artificial se ha convertido, al mismo tiempo, en una de las mayores áreas de inversión y en una herramienta utilizada para aumentar la productividad de equipos cada vez más ajustados.
¿QUÉ RECIBIRÁN LOS EMPLEADOS DESPEDIDOS?
La salida de los trabajadores de Nashville no será inmediata.
Según tres empleados afectados, permanecerán en nómina durante los próximos meses antes de recibir sus respectivos paquetes de indemnización.
Las condiciones comunicadas contemplarían un mes de salario como indemnización, más otro mes adicional por cada año trabajado en la compañía.
El esquema se encuentra dentro del rango observado en otras recientes rondas de despidos dentro de las industrias tecnológica y de medios.
Las condiciones varían considerablemente entre compañías. En otras reestructuraciones recientes, empresas como Meta, Disney y medios como The Washington Post han aplicado diferentes fórmulas de compensación para los trabajadores afectados.
UNA REESTRUCTURACIÓN QUE VA MÁS ALLÁ DE 250 DESPIDOS
El cierre de Nashville deja una fotografía mucho más amplia que la desaparición de una oficina.
Por un lado están 250 trabajadores que deberán abandonar la compañía. Por otro, una plataforma que busca reorganizar operaciones, ampliar el uso de contratistas y aprovechar nuevas herramientas tecnológicas para ejecutar tareas con mayor rapidez.
Y en medio de ambos escenarios está la inteligencia artificial.
El episodio también deja interrogantes sobre la forma en que las grandes compañías tecnológicas están gestionando sus procesos de reducción de personal, especialmente cuando afectan a cientos de trabajadores simultáneamente.
En Nashville, según los testimonios conocidos, no hubo una extensa sesión de preguntas ni un intercambio abierto durante la reunión general.
Hubo un correo, una videollamada con el chat desactivado y una decisión empresarial ya tomada.
A comienzos de octubre, las puertas de la oficina terminarán cerrándose.
Pero el debate que deja detrás apenas comienza: en una industria obsesionada con hacer más con menos, la combinación entre inteligencia artificial, tercerización y reducción de personal está transformando no solo la tecnología que utilizamos, sino también a las personas que trabajan detrás de ella.
