
La economía mundial enfrenta una nueva sacudida: el conflicto en Medio Oriente y las recientes decisiones de Donald Trump mantienen al petróleo en niveles críticos, mientras funcionarios de EE. UU. advierten que la presión podría extenderse por meses.

El precio del petróleo volvió a superar la barrera de los USD 100 por barril, reflejando la alta volatilidad que atraviesan los mercados internacionales tras la escalada de tensiones entre Estados Unidos e Irán. Las decisiones adoptadas por el presidente Donald Trump y las señales contradictorias sobre posibles negociaciones han generado un escenario de incertidumbre que impacta directamente en la economía global.
Un mercado que reacciona a cada declaración
El lunes 23 de marzo marcó un punto crítico. El crudo Brent llegó a superar los USD 114 por barril, impulsado por el temor a una escalada mayor del conflicto, especialmente tras advertencias de Washington sobre posibles ataques a infraestructura energética iraní.
Sin embargo, horas más tarde, el propio Trump moderó el tono al hablar de “conversaciones muy buenas y productivas” con Irán y anunciar una pausa temporal en acciones militares. Esto provocó una caída inmediata del petróleo, que cerró en torno a los USD 99,94.
Pero el alivio fue breve.
Para el martes, nuevos enfrentamientos en Medio Oriente devolvieron la presión al mercado, llevando nuevamente el Brent por encima de los USD 101, confirmando que la volatilidad sigue dominada por el conflicto y no por la diplomacia.
La preocupación interna en Estados Unidos
Más allá de los movimientos del mercado, lo que resulta clave es la evaluación que hacen los propios funcionarios del Gobierno estadounidense.
De acuerdo con fuentes internas, la administración de Trump enfrenta una situación compleja:
- El alza del petróleo podría mantenerse durante meses
- Las herramientas para contener los precios ya han sido casi agotadas
- Y el impacto económico es más profundo de lo previsto
Un exfuncionario energético del gobierno señaló que se trata de:
“La mayor disrupción en los mercados petroleros que se pueda imaginar”.
Medidas urgentes… con efectos limitados
Ante la crisis, el gobierno de EEUU ha implementado varias acciones:
- Liberación de reservas estratégicas de petróleo
- Flexibilización de sanciones a ciertos cargamentos, incluso iraníes
- Aceleración de producción y distribución interna
Incluso, en una decisión que refleja la presión del momento, se ha permitido que petróleo iraní disponible en el mar pueda ser vendido a países aliados, con el objetivo de aliviar la escasez global.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, defendió esta medida como una estrategia para estabilizar el mercado:
“Usar los barriles iraníes contra Teherán para mantener bajos los precios”.
Sin embargo, expertos advierten que el impacto de estas decisiones es temporal y limitado, ya que el volumen disponible representa apenas un día y medio del consumo mundial.
El factor clave: el estrecho de Ormuz

Uno de los elementos más críticos es la situación en el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.
Las restricciones en esta vía estratégica han reducido la disponibilidad de crudo en el mercado, elevando los precios y generando presión en toda la cadena energética global.
