La investigación sobre la muerte del empresario Isak Andic, fundador de la reconocida firma internacional de moda Mango, ha dado un giro inesperado en Cataluña, España, tras la acusación formal contra su hijo mayor, Jonathan Andic, por un presunto delito de homicidio relacionado con el fallecimiento de su padre durante una excursión de senderismo.

El caso, que inicialmente fue tratado como un accidente ocurrido en diciembre de 2024, ha adquirido una nueva dimensión judicial luego de más de un año de investigaciones desarrolladas por los Mossos d’Esquadra, la policía autonómica catalana. La tragedia ocurrió en la montaña de Montserrat, cerca de Barcelona, donde Isak Andic perdió la vida tras caer por un precipicio de más de cien metros mientras recorría una ruta acompañado únicamente por su hijo.

Las autoridades decidieron centrar las investigaciones en Jonathan Andic después de detectar inconsistencias en las declaraciones que ofreció durante los interrogatorios realizados como testigo. Según los investigadores, existieron contradicciones respecto a aspectos claves de aquella jornada, entre ellos el recorrido realizado, la ubicación exacta donde se encontraba antes de la caída y el uso de dispositivos móviles durante la excursión.

Tras su detención y comparecencia ante la justicia, una jueza determinó que existían indicios suficientes para vincularlo con el caso y dispuso prisión provisional bajo una fianza de aproximadamente 1,16 millones de dólares. Tras el pago del monto establecido, Jonathan quedó en libertad provisional, aunque bajo estrictas medidas cautelares que incluyen la prohibición de abandonar España, la retirada de su pasaporte y presentaciones periódicas ante las autoridades judiciales.

La familia del empresario ha manifestado públicamente su respaldo al acusado y ha insistido en su inocencia, señalando además que su colaboración con las autoridades ha sido constante desde el inicio de las investigaciones.

Las sospechas sobre una posible relación conflictiva entre padre e hijo han cobrado relevancia durante el proceso. Diversos testimonios recogidos por la investigación apuntan a tensiones familiares derivadas de decisiones empresariales adoptadas años atrás. Jonathan Andic había sido considerado durante mucho tiempo como el sucesor natural dentro del grupo empresarial; sin embargo, tras asumir funciones de dirección, fue reemplazado por su padre después de que la compañía registrara pérdidas económicas.

La investigación judicial también habría analizado comunicaciones personales y movimientos digitales del acusado. Según documentos incorporados al proceso, existirían registros que revelarían discrepancias entre las versiones entregadas por Jonathan y los datos obtenidos mediante la geolocalización de dispositivos móviles y vehículos.

Las autoridades también examinan posibles diferencias surgidas en torno a temas patrimoniales y sucesorios. La hipótesis judicial sostiene que estas circunstancias podrían haber influido en la relación familiar durante los meses previos a la muerte del empresario.

Isak Andic, nacido en Turquía y nacionalizado español, construyó uno de los mayores imperios textiles de Europa. Su historia empresarial comenzó con la venta de prendas en mercados locales hasta convertir a Mango en una multinacional con presencia en más de un centenar de países y miles de empleados alrededor del mundo.

La muerte de una de las figuras empresariales más influyentes de España y las circunstancias que ahora rodean el caso mantienen una fuerte atención mediática y judicial. Mientras las diligencias continúan bajo reserva, la investigación busca determinar si aquella caída en Montserrat fue un accidente o si detrás del hecho existió una acción premeditada que transformó una tragedia familiar en uno de los casos más impactantes de los últimos años en Cataluña.