El país deberá profundizar medidas fiscales hasta 2028 para reducir el déficit y sostener la estabilidad financiera

Ecuador todavía tiene por delante uno de los compromisos económicos más exigentes de los próximos años: completar la mayor parte del plan de saneamiento fiscal acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), dentro del programa económico vigente con el organismo multilateral.

De acuerdo con reportes técnicos recientes, el país únicamente ha concretado poco más de una tercera parte de las metas previstas para el período comprendido entre 2024 y 2028. Esto significa que aún queda pendiente más del 60 % del ajuste económico comprometido, lo que obligará al Gobierno a mantener políticas de control del gasto y fortalecimiento de la recaudación tributaria.

El objetivo del acuerdo es disminuir progresivamente el déficit primario no petrolero del Sector Público No Financiero mediante un ajuste acumulado equivalente a 6,6 puntos del Producto Interno Bruto (PIB).

El mayor avance se registró durante 2024

El período con mejores resultados fiscales fue 2024, cuando el país logró una reducción importante del desequilibrio financiero estatal.

Entre los factores que impulsaron ese avance estuvieron el incremento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que pasó del 12 % al 15 %, y la disminución del gasto público en áreas administrativas, bienes y servicios.

Estas decisiones permitieron mejorar temporalmente los ingresos fiscales y aliviar parte de la presión sobre las finanzas estatales, aunque también provocaron impactos en el consumo y en el costo de vida de la población.

En 2025 el ritmo del ajuste perdió fuerza

No obstante, durante 2025 el avance fiscal se desaceleró considerablemente frente a las metas inicialmente previstas.

Aunque el programa económico proyectaba un ajuste superior, los resultados alcanzados fueron menores a lo esperado debido al incremento del gasto estatal en programas de asistencia social y compensaciones relacionadas con la reducción de subsidios a los combustibles.

El exministro de Economía, Fausto Ortiz, señaló que la ejecución fiscal efectiva estuvo muy por debajo de lo programado, reflejando las dificultades que enfrenta el país para equilibrar las cuentas públicas sin afectar sectores sensibles de la economía.

Ecuador deberá aplicar nuevas medidas hasta 2028

Con el avance parcial registrado hasta finales de 2025, el país todavía deberá implementar un ajuste equivalente al 4,1 % del PIB durante los próximos tres años para cumplir completamente con las metas acordadas con el FMI.

El escenario representa un reto complejo debido a que la economía ecuatoriana aún enfrenta bajo crecimiento, dificultades en la generación de empleo formal y una recuperación económica que continúa siendo frágil.

Especialistas consideran que las futuras medidas económicas podrían generar nuevos debates en torno al impacto social y productivo de las políticas fiscales.

Cambios tributarios y control del gasto forman parte del plan

Dentro de las acciones previstas para continuar reduciendo el déficit fiscal, el programa contempla reformas orientadas a incrementar los ingresos del Estado y limitar ciertos gastos públicos.

Entre las alternativas que se analizan figuran:

  • Eliminación de beneficios y exoneraciones tributarias.
  • Cobro anticipado de determinados impuestos.
  • Restricciones al uso de créditos fiscales.
  • Modificaciones en la carga tributaria del sector minero.
  • Mayor control sobre el gasto estatal.
  • Contención del crecimiento de la masa salarial pública.
  • Revisión de subsidios y compensaciones económicas.

El propósito de estas medidas es fortalecer la sostenibilidad financiera del Estado y mejorar la capacidad de respuesta frente a obligaciones internas y externas.

El desafío será equilibrar ajuste y crecimiento

Economistas advierten que el principal desafío para Ecuador será avanzar en el ordenamiento de las finanzas públicas sin afectar aún más el dinamismo económico del país.

La necesidad de cumplir los compromisos internacionales coincide con un escenario de desaceleración económica, limitada inversión y dificultades laborales que afectan a miles de familias ecuatorianas.

A esto se suma la incertidumbre internacional derivada de conflictos geopolíticos, volatilidad del petróleo y presiones inflacionarias que podrían complicar aún más el panorama financiero nacional.

El cumplimiento del acuerdo será clave para la estabilidad económica

El Fondo Monetario Internacional mantendrá un seguimiento permanente sobre el avance de las metas fiscales acordadas con Ecuador.

Analistas sostienen que el cumplimiento del programa será determinante para conservar el acceso a financiamiento internacional, mantener la estabilidad macroeconómica y fortalecer la confianza de inversionistas y organismos multilaterales.

Mientras tanto, el país enfrenta el reto de combinar disciplina fiscal con políticas que permitan sostener el crecimiento económico y reducir el impacto social de los ajustes pendientes.