
El Ministerio de Ambiente y Energía anunció nuevas restricciones desde el lunes 12 de octubre, tras identificar incumplimientos en la programación de desconexiones industriales. La medida busca preservar las reservas energéticas y mantener el suministro eléctrico residencial.
El Gobierno ecuatoriano ampliará a tres días por semana las desconexiones eléctricas programadas para determinados consumidores industriales a partir del lunes 12 de octubre de 2026, en medio de la disminución de los caudales que alimentan las principales centrales hidroeléctricas del país.
La decisión fue comunicada este jueves 8 de octubre por el Ministerio de Ambiente y Energía, después de una reunión entre el titular de esa cartera de Estado, Juan Carlos Blum, y representantes del sector eléctrico.
Según el pronunciamiento ministerial, la ampliación responde al incumplimiento de la programación previamente establecida por parte de un número importante de consumidores industriales. El nuevo esquema estará dirigido a los segmentos de Alto Voltaje 1 (AV1) y Medio Voltaje Industrial con demanda.
El Ejecutivo sostiene que estas restricciones permitirán administrar el consumo de los grandes usuarios, conservar las reservas energéticas y contribuir a la estabilidad del Sistema Nacional Interconectado, priorizando la continuidad del servicio en los hogares ecuatorianos.
La reducción del nivel de Mazar aumenta la presión energética
Uno de los principales factores que motivan las medidas es el descenso del nivel del embalse de Mazar, infraestructura estratégica para la generación hidroeléctrica nacional.
A las 10:00 del jueves 8 de octubre, el embalse registraba una cota de 2.129,46 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente 14 metros por encima del nivel considerado crítico.
La situación adquiere relevancia debido a que el país atraviesa un período de estiaje anticipado, caracterizado por la reducción de las precipitaciones y de los caudales de los ríos que abastecen las centrales hidroeléctricas.
La disponibilidad de agua en las cuencas de los ríos Paute y Coca resulta especialmente importante para el funcionamiento de los complejos hidroeléctricos de Mazar y Coca Codo Sinclair.
Ante este escenario, las autoridades buscan disminuir temporalmente la demanda de electricidad de los grandes consumidores para reducir la presión sobre el sistema nacional.
Industrias enfrentan mayores restricciones en sus operaciones
Las nuevas disposiciones representan una ampliación de las medidas que ya se aplicaban a determinados sectores productivos desde septiembre.
Durante los primeros días de octubre, empresas de alto y medio voltaje habían recibido programaciones de desconexión que, en distintos casos, alcanzaban las 48 horas semanales.
Con el anuncio ministerial del 8 de octubre, las restricciones se extenderán a tres días por semana para los segmentos industriales señalados.
Entre los consumidores que han debido recurrir a sistemas de generación alternativa se encuentran empresas manufactureras, establecimientos productivos e instituciones clasificadas dentro de las categorías de alto consumo eléctrico.
Sin embargo, la disponibilidad de generadores propios no es uniforme. Mientras algunas compañías pueden cubrir una parte importante de sus necesidades energéticas, otras deben reducir sus actividades o reorganizar sus procesos durante las interrupciones.
Hasta el momento, no se ha difundido un cronograma general que precise los horarios, la duración de cada desconexión o los días asignados individualmente a las empresas.
Sector acuícola advierte posibles afectaciones productivas
El anuncio también generó preocupación entre representantes del sector productivo, especialmente por el tiempo disponible para adaptar sus operaciones.
José Antonio Camposano, presidente ejecutivo de la Cámara Nacional de Acuacultura, cuestionó la anticipación con la que se comunicaron las nuevas restricciones y advirtió sobre las dificultades que podrían enfrentar las empresas camaroneras.
El dirigente señaló que la continuidad del suministro eléctrico es fundamental para las actividades que dependen del manejo de organismos vivos y de sistemas permanentes de refrigeración.
Asimismo, solicitó mayor transparencia sobre la situación energética nacional y la adopción de medidas coordinadas entre las autoridades y el sector privado.
Estas preocupaciones ponen de manifiesto los desafíos que enfrentan las actividades productivas cuya operación depende de un abastecimiento eléctrico continuo.
¿Habrá cortes de luz para los hogares ecuatorianos?
La disposición anunciada por el Ministerio de Ambiente y Energía está dirigida específicamente a los segmentos industriales identificados y no establece un cronograma de desconexiones para los usuarios residenciales.
El presidente Daniel Noboa ha descartado públicamente que exista riesgo de cortes programados para los hogares, mientras el Ejecutivo mantiene las medidas de administración de la demanda industrial.
No obstante, especialistas del sector eléctrico han advertido sobre la necesidad de conservar las reservas hidroeléctricas y fortalecer las acciones de ahorro energético ante la disminución de los caudales.
La evolución del embalse de Mazar, las condiciones climáticas y la disponibilidad de generación alternativa continuarán siendo factores determinantes para la operación del sistema eléctrico.
Con la ampliación de las restricciones desde el 12 de octubre, Ecuador enfrenta una nueva etapa de administración de su demanda energética, en la que el desafío será preservar la continuidad del servicio sin comprometer de manera significativa las actividades productivas del país.
