
Misas, rosarios, peregrinaciones y bendiciones forman parte de la preparación espiritual de varias selecciones que aspiran a conquistar la gloria en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá
A pocos días de que el balón comience a rodar en la Copa Mundial de la FIFA 2026, la pasión futbolera ya se siente en los cinco continentes. Los entrenamientos se intensifican, las estrategias se afinan y los jugadores se preparan para afrontar el mayor desafío de sus carreras. Sin embargo, para muchas selecciones nacionales, la preparación no se limita únicamente al aspecto físico o táctico.
Antes de ingresar a los estadios más importantes del planeta, varios equipos han decidido acudir a un lugar diferente: la Iglesia.
En medio de la expectativa mundialista, numerosas delegaciones han buscado la bendición de Dios, participando en celebraciones religiosas, encuentros con líderes de la Iglesia Católica y actos de oración colectiva para encomendar su participación en el torneo.
La escena refleja una realidad que ha acompañado al fútbol durante décadas: para millones de jugadores, entrenadores y aficionados, la fe y el deporte no son caminos separados, sino expresiones complementarias de esperanza, disciplina y confianza.
Croacia: oración y humildad antes de la competencia
Una de las selecciones que ha llamado la atención por su preparación espiritual es Selección de Croacia, protagonista de dos de las campañas más exitosas de los últimos mundiales.
Tras obtener el subcampeonato en Rusia 2018 y el tercer lugar en Qatar 2022, los croatas aspiran a seguir haciendo historia en Norteamérica.
Previo a uno de sus encuentros de preparación, figuras como Luka Modrić y Mateo Kovačić participaron junto al resto de la delegación en una misa celebrada frente a la capilla de San Juan de Dios, en Ičići.
La participación de los jugadores sorprendió incluso a los asistentes, ya que acudieron discretamente a la celebración de la solemnidad de la Santísima Trinidad, demostrando que la preparación para un Mundial también puede incluir momentos de reflexión y agradecimiento.
Paraguay regresa al Mundial de la mano de la fe
Después de 16 años de ausencia, Selección de Paraguay vuelve a una Copa del Mundo cargada de ilusión.
Antes de emprender viaje hacia Estados Unidos, los jugadores recibieron la visita del cardenal Adalberto Martínez Flores, quien compartió un encuentro especial con el plantel y entregó rosarios a los futbolistas.
El arzobispo animó a los seleccionados a representar con orgullo a su país y les recordó que, más allá de los éxitos deportivos, existen valores espirituales que trascienden cualquier resultado dentro de la cancha.
Sus palabras buscaron inspirar a una generación que intentará devolver a Paraguay a los primeros planos del fútbol mundial.
Panamá pone su sueño mundialista bajo la protección de su patrona
La selección de Selección de Panamá también quiso iniciar su aventura mundialista con un gesto de profunda espiritualidad.
Jugadores, cuerpo técnico y dirigentes acudieron a encomendar su participación ante la imagen de Santa María la Antigua, patrona del país.
La ceremonia fue presidida por José Domingo Ulloa, quien invitó a los futbolistas a competir con valentía, alegría y responsabilidad.
El mensaje del prelado estuvo dirigido no solamente a los jugadores, sino también a recordarles que detrás de cada partido existe un país entero que sueña, celebra y ora junto a ellos.
México bendice el estadio que abrirá el Mundial
Como una de las tres naciones anfitrionas, México vive una expectativa especial.
El histórico estadio que albergará el partido inaugural fue sometido a una profunda remodelación y, como parte de los preparativos, recibió una bendición especial por parte de Francisco Javier Acero.
El religioso destacó que el fútbol y la fe comparten enseñanzas valiosas para la vida.
Según explicó, el deporte puede ayudar a comprender la importancia de la humildad ante la derrota, el esfuerzo constante y la solidaridad con quienes enfrentan situaciones difíciles.
Sus reflexiones recordaron que la pasión deportiva puede convivir con valores humanos y espirituales capaces de transformar positivamente a la sociedad.
Brasil y la fe de sus estrellas
Pocas selecciones están tan vinculadas a la expresión pública de la fe cristiana como la Selección de Brasil.
A lo largo de los años, numerosos futbolistas brasileños han protagonizado gestos religiosos en los grandes escenarios deportivos del mundo.
Ahora, esa tradición también encuentra eco en su entrenador, Carlo Ancelotti, considerado uno de los estrategas más exitosos en la historia del fútbol.
Tras asumir la dirección técnica de Brasil, Ancelotti visitó el emblemático Cristo Redentor de Río de Janeiro, donde recibió una bendición especial y un rosario.
Además, ha expresado públicamente su profunda devoción por San Pío de Pietrelcina, figura religiosa cuya vida y testimonio afirma admirar profundamente.
La fe como compañera de los grandes sueños
A lo largo de la historia de los Mundiales, numerosos futbolistas han levantado sus ojos al cielo antes de ingresar al campo de juego. Algunos hacen la señal de la cruz, otros oran en silencio, mientras muchos agradecen por la oportunidad de representar a su nación.
Aunque las victorias se construyen con trabajo, talento y sacrificio, para miles de deportistas la dimensión espiritual también forma parte de su preparación.
La Copa del Mundo 2026 volverá a reunir culturas, idiomas, tradiciones y creencias diferentes bajo una misma pasión: el fútbol.
Y mientras millones de aficionados esperan el primer pitazo del torneo, varias selecciones han dejado claro que, además de entrenar para alcanzar la gloria deportiva, también desean iniciar el camino mundialista con una bendición.
Porque para muchos jugadores, antes de los himnos nacionales, antes del rugido de los estadios y antes de la emoción de los goles, existe un momento íntimo de oración en el que depositan sus sueños, sus esperanzas y el orgullo de todo un país en las manos de Dios.
