El acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán provocó una fuerte caída del precio internacional del crudo. Expertos advierten que el impacto en Ecuador podría sentirse de forma gradual debido al sistema de bandas que regula los combustibles.

Después de cuatro meses consecutivos de incrementos en los precios de las gasolinas Extra, Ecopaís y del diésel, una noticia proveniente del escenario geopolítico internacional podría comenzar a cambiar el panorama para millones de ecuatorianos.

Los mercados energéticos reaccionaron con optimismo tras el anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán que contempla la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz y el levantamiento progresivo de restricciones comerciales que afectaban al país persa. Como consecuencia, los precios del petróleo registraron una de sus mayores caídas de los últimos meses, alimentando las expectativas de una eventual reducción en los costos de los combustibles.

Sin embargo, los especialistas advierten que cualquier beneficio para Ecuador no será inmediato y dependerá de la evolución que tenga el mercado internacional durante las próximas semanas.

El petróleo registra una fuerte caída tras el acuerdo entre Washington y Teherán

El lunes 15 de junio, los mercados internacionales experimentaron un importante descenso en las cotizaciones del petróleo.

El crudo Brent, referencia mundial para gran parte de los mercados energéticos, cayó hasta los 82,91 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia para Ecuador, descendió hasta aproximadamente 80 dólares por barril.

La reacción estuvo directamente vinculada al acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, que busca poner fin a las tensiones generadas por el conflicto que afectó la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del planeta.

Por esta vía circula cerca del 20 % del petróleo y gas natural que se comercializa a nivel mundial. La amenaza de un cierre prolongado había generado incertidumbre en los mercados internacionales y contribuido al incremento sostenido de los precios del crudo durante los últimos meses.

Con la expectativa de una reapertura progresiva y una mayor estabilidad en Medio Oriente, los inversionistas reaccionaron rápidamente, impulsando una corrección a la baja en los precios internacionales.

¿Cómo impacta esta situación en Ecuador?

Aunque Ecuador es un país productor de petróleo, los precios de los combustibles que pagan los consumidores dependen principalmente de los costos de importación de derivados refinados, especialmente gasolina y diésel.

Por esa razón, una reducción en el precio internacional del petróleo no se traduce automáticamente en una disminución inmediata en los surtidores.

Además, desde 2024 el país opera bajo un sistema de bandas que limita las variaciones mensuales de los combustibles. Este mecanismo establece que los precios pueden aumentar hasta un máximo del 5 % o reducirse hasta un 10 %, dependiendo de las condiciones del mercado internacional.

Durante los meses en que el petróleo se encareció por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, este sistema ayudó a amortiguar incrementos más severos para los consumidores. Ahora, en caso de consolidarse la tendencia descendente del crudo, también hará que las reducciones lleguen de manera gradual.

Expertos ven un escenario más favorable para los próximos meses

Para el analista y consultor en comercialización de combustibles Oswaldo Erazo, la normalización del tránsito por el estrecho de Ormuz podría generar un equilibrio más estable entre oferta y demanda.

Según explica, si el acuerdo se consolida y los flujos de exportación regresan a niveles normales, el petróleo incluso podría acercarse nuevamente a valores cercanos a los 70 dólares por barril.

Este escenario representaría un alivio significativo para países importadores de combustibles y para economías como la ecuatoriana, donde el costo de los subsidios continúa ejerciendo una fuerte presión sobre las finanzas públicas.

Actualmente, el Estado mantiene importantes niveles de subsidio para evitar que el precio real de importación se traslade completamente al consumidor.

Entre el 12 de junio y el 11 de julio de 2026, el subsidio alcanza aproximadamente 1,60 dólares por galón de diésel, 1,17 dólares por galón de gasolina Ecopaís y 1,02 dólares por galón de gasolina Extra.

Una reducción sostenida en los precios internacionales permitiría disminuir progresivamente esta carga fiscal.

Tres posibles efectos para el mercado ecuatoriano

Si la tendencia bajista del petróleo continúa durante las próximas semanas, Ecuador podría experimentar varios cambios relevantes.

El primero sería la suspensión de los aumentos mensuales que han venido registrándose desde inicios de año.

En segundo lugar, disminuiría el monto que el Estado destina a subsidios, liberando recursos para otras áreas prioritarias del presupuesto público.

Finalmente, si la caída del crudo se mantiene de forma consistente, los consumidores podrían comenzar a observar reducciones graduales en los precios de las gasolinas y el diésel, dentro de los límites establecidos por el sistema de bandas.

No obstante, los especialistas coinciden en que todavía es prematuro hablar de una reducción inmediata.

Persisten riesgos que podrían volver a presionar los precios

A pesar del optimismo inicial de los mercados, varios analistas internacionales consideran que la situación en Medio Oriente aún presenta factores de incertidumbre.

El acuerdo entre Estados Unidos e Irán deberá atravesar una compleja fase de implementación que incluye negociaciones adicionales sobre temas económicos, comerciales y nucleares.

Asimismo, la reapertura total del estrecho de Ormuz requerirá trabajos de seguridad marítima, reactivación de instalaciones petroleras y normalización de las cadenas logísticas afectadas por el conflicto.

Expertos del sector energético advierten que la recuperación de la producción petrolera en la región podría tomar semanas o incluso meses, lo que significa que cualquier alteración inesperada podría provocar nuevas presiones alcistas sobre los precios internacionales.

Incluso algunos analistas consideran que, si la recuperación de la oferta resulta más lenta de lo esperado y la demanda global continúa creciendo, el petróleo podría volver a experimentar episodios de volatilidad durante el segundo semestre del año.

Una noticia positiva, pero con cautela

La fuerte caída registrada por el petróleo representa la primera señal de alivio para los mercados energéticos desde que comenzaron las tensiones en Medio Oriente.

Para Ecuador, la noticia llega en un momento especialmente sensible, luego de varios meses de incrementos consecutivos en los combustibles que han impactado directamente en el costo del transporte, la producción y el consumo.

Aunque aún no puede afirmarse que las gasolinas y el diésel bajarán en el corto plazo, el nuevo escenario internacional abre una oportunidad para que los aumentos se detengan y eventualmente se produzcan reducciones graduales si las condiciones globales continúan mejorando.

Por ahora, consumidores, transportistas y sectores productivos seguirán atentos al comportamiento del petróleo, un factor que continúa marcando el rumbo de la economía mundial y del bolsillo de millones de ecuatorianos.