Autoridades advierten sobre temperaturas inusuales y llaman a la población a tomar medidas preventivas ante el aumento de la sensación térmica.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) emitió una alerta por el incremento sostenido de temperaturas en el Litoral ecuatoriano, fenómeno asociado al calentamiento del océano frente a las costas del país, que está generando condiciones climáticas más intensas y potencialmente riesgosas para la población.

De acuerdo con los reportes oficiales, la temperatura superficial del mar se sitúa actualmente entre los 27 °C y 28 °C, aproximadamente dos grados por encima de los valores habituales. Este aumento está incidiendo directamente en el clima continental, provocando jornadas más cálidas y con elevados niveles de humedad.

Ciudades bajo temperaturas extremas

Durante abril, urbes como Guayaquil y Portoviejo han registrado temperaturas superiores a los 34 °C de manera recurrente. Sin embargo, el factor más preocupante es la sensación térmica, que en determinados momentos ha alcanzado hasta los 40 °C, intensificando el impacto del calor sobre el organismo.

Este escenario es monitoreado por organismos especializados como ERFEN Ecuador y ENFEN, que advierten que estas condiciones podrían extenderse durante las próximas semanas o incluso meses, dependiendo del comportamiento de los patrones oceánicos.

Recomendaciones para la ciudadanía

Ante este panorama, las autoridades han emitido una serie de recomendaciones orientadas a prevenir afectaciones a la salud:

  • Evitar la exposición directa al sol entre las 10:00 y 15:00.
  • Mantener una hidratación constante, incluso sin sensación de sed.
  • Utilizar ropa ligera, de colores claros y materiales frescos.
  • Proteger especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

Asimismo, se insta a la población a reconocer síntomas de posibles golpes de calor, como mareo, debilidad, dolor de cabeza o signos de deshidratación, y acudir de inmediato a un centro de salud en caso de presentarlos.

Vigilancia y prevención

Las instituciones encargadas del monitoreo climático mantienen un seguimiento permanente de la situación, mientras se refuerzan los llamados a la prevención ciudadana.

El incremento de las temperaturas y la humedad en el Litoral no solo representa un fenómeno climático, sino también un desafío sanitario que requiere atención oportuna y responsabilidad colectiva para evitar consecuencias mayores.