Un informe presentado ante la Asamblea Nacional revela que Ecuador registró 648 emergencias por lluvias entre agosto y octubre de 2026. Inundaciones, deslizamientos y daños en zonas productivas mantienen en alerta a las autoridades, mientras el sector avícola advierte sobre posibles pérdidas agrícolas y aumentos de precios en 2027.

El fenómeno de El Niño continúa generando consecuencias en Ecuador. Entre el 29 de agosto y el 25 de octubre de 2026, un total de 32.694 personas resultaron afectadas por eventos asociados a las intensas precipitaciones, según un informe presentado por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos ante la Asamblea Nacional.

Los efectos se extendieron a 23 provincias, 121 cantones y 312 parroquias, evidenciando la magnitud territorial de las emergencias registradas durante los últimos dos meses.

La información fue expuesta este miércoles 4 de noviembre ante la comisión ocasional legislativa encargada del seguimiento de los efectos del fenómeno de El Niño, instancia que analiza las acciones de prevención, respuesta y recuperación implementadas por las instituciones públicas.

Además de las afectaciones a la población, las autoridades y representantes de sectores productivos expresaron su preocupación por los posibles efectos sobre la agricultura, la conectividad vial y el abastecimiento de alimentos, especialmente en las provincias de la Costa ecuatoriana.

Inundaciones y deslizamientos concentran la mayoría de las emergencias

De acuerdo con el informe de la Subsecretaría Nacional de Gestión de Riesgos, durante el periodo evaluado se contabilizaron 648 eventos adversos relacionados con las lluvias.

Las inundaciones constituyeron la emergencia más frecuente, al representar el 55,25 % de los casos reportados. En segundo lugar se ubicaron los deslizamientos de tierra, con el 19,60 %, mientras que los eventos clasificados como lluvias intensas representaron el 6,33 %.

El documento identifica a Esmeraldas, Guayas, El Oro, Los Ríos, Manabí, Bolívar, Azuay y Santo Domingo de los Tsáchilas como las provincias con mayores afectaciones a la población.

Los registros también muestran diferencias entre la frecuencia de las emergencias y sus consecuencias humanas. Octubre concentró el 68,98 % de los eventos reportados, mientras que septiembre acumuló el mayor impacto sobre la población, con el 65,31 % de las personas afectadas durante el periodo analizado.

Estas cifras reflejan la necesidad de mantener los mecanismos de vigilancia y respuesta ante las precipitaciones, especialmente en territorios expuestos a inundaciones, movimientos de tierra y dificultades de acceso.

Ecuador permanece bajo alerta roja por el fenómeno de El Niño

La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos recordó que el 28 de agosto de 2026, el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno El Niño (Erfen) declaró oficialmente la presencia del fenómeno en Ecuador.

Un día después, el 29 de agosto, se estableció el nivel de alerta roja a escala nacional, como parte de las medidas adoptadas frente a los riesgos asociados a las condiciones climáticas.

Durante la comparecencia legislativa también se presentó información del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), que a comienzos de octubre identificó una etapa de transición y acoplamiento atmosférico relacionada con las condiciones cálidas presentes en el océano Pacífico.

Esta evolución forma parte del seguimiento técnico de las condiciones meteorológicas y oceánicas vinculadas al fenómeno.

La información oficial presentada ante la Asamblea permite dimensionar las emergencias ocurridas, aunque no establece por sí sola la intensidad ni la duración futura de las precipitaciones en cada provincia.

Más de 14.200 bienes de ayuda humanitaria entregados

Como parte de las acciones de respuesta, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos informó que se han distribuido 14.235 bienes de asistencia humanitaria destinados a atender las necesidades derivadas de las emergencias.

Esta entrega se complementa con las acciones de ayuda desarrolladas por el Gobierno nacional y otras instituciones involucradas en la atención de la población afectada.

Durante la sesión, representantes de la Asociación de Municipalidades Ecuatorianas (AME) informaron que los 222 municipios del país presentaron sus respectivos planes de emergencia, de los cuales 20 permanecían en proceso de revisión.

Asimismo, se reportó la activación de 205 comités de Operaciones de Emergencia (COE) cantonales y 11 provinciales, estructuras responsables de coordinar las acciones institucionales ante situaciones de riesgo.

En materia de alojamiento y protección, el informe señaló que existen 2.042 refugios calificados y 2.852 alojamientos temporales, como parte de los recursos identificados para responder a posibles necesidades de evacuación y asistencia.

Estas medidas buscan fortalecer la capacidad de respuesta de los gobiernos locales y las instituciones nacionales frente a nuevas emergencias.

Manabí, Guayas, Los Ríos y El Oro enfrentan riesgos para la producción agrícola

Uno de los aspectos que generó preocupación durante la sesión legislativa fue el posible impacto del fenómeno de El Niño sobre la producción agropecuaria y la seguridad alimentaria.

Representantes de la Corporación Nacional de Avicultores advirtieron que las lluvias, inundaciones y afectaciones a la red vial podrían ocasionar pérdidas de cultivos y dificultades en el transporte de materias primas destinadas a la alimentación animal.

Las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí y El Oro fueron identificadas como los territorios donde el sector avícola prevé mayores consecuencias, debido a la importancia de las actividades agrícolas y productivas que se desarrollan en estas zonas.

Entre las principales preocupaciones se encuentra la producción de maíz amarillo duro, un insumo fundamental para la elaboración de alimentos balanceados utilizados en la crianza de aves.

Las afectaciones a los cultivos, sumadas a posibles interrupciones en las vías de comunicación, podrían generar dificultades en el abastecimiento de materias primas y elevar los costos operativos del sector.

Sector avícola advierte sobre posibles incrementos de precios en 2027

La Corporación Nacional de Avicultores alertó que hasta el 80 % de la producción de maíz podría verse comprometida para 2027, una proyección que, de concretarse, tendría consecuencias para la cadena productiva avícola.

Los representantes del sector explicaron que las pérdidas agrícolas podrían manifestarse con mayor intensidad durante el próximo año, cuando se evidencien los resultados de las cosechas afectadas por las condiciones climáticas.

La preocupación se extiende a la disponibilidad de insumos, los costos de producción y los posibles incrementos en los precios que finalmente pagan los consumidores.

Sin embargo, la estimación presentada constituye una advertencia sectorial y no una pérdida definitiva comprobada. Su alcance dependerá de la evolución de las condiciones climáticas, los daños efectivos sobre los cultivos y las medidas que adopten los sectores público y privado.

El escenario plantea la importancia de fortalecer las acciones preventivas para proteger las actividades agrícolas, mantener la conectividad vial y reducir los riesgos de interrupciones en las cadenas de abastecimiento.

Asamblea Nacional mantendrá seguimiento durante doce meses

La comisión ocasional encargada del monitoreo de los efectos del fenómeno de El Niño fue creada el 17 de septiembre de 2026, mediante una votación unánime del pleno de la Asamblea Nacional.

La mesa legislativa está presidida por el asambleísta Milton Aguas, de Acción Democrática Nacional (ADN), y también está integrada por Andrés Castillo, Mario Zambrano, Karolina Dueñas, Marcia Ortiz Chipre, Carlos Pulley y Glenda Imaicela Camacho.

Sus integrantes cuentan con un plazo de doce meses para presentar el informe correspondiente sobre el seguimiento de las acciones ejecutadas en el contexto del fenómeno climático.

Durante ese periodo, la comisión deberá examinar la información proporcionada por las instituciones competentes, así como las medidas implementadas para atender las emergencias y reducir los impactos sobre la población y los sectores productivos.

Prevención y coordinación, claves frente a las emergencias climáticas

El balance presentado ante la Asamblea Nacional evidencia que los efectos de las lluvias no se limitan a los daños inmediatos sobre viviendas, infraestructura y comunidades.

Las consecuencias también pueden extenderse a la producción agrícola, el transporte de mercancías, la actividad económica y el abastecimiento de alimentos, especialmente cuando las emergencias afectan simultáneamente a varias provincias.

Frente a este panorama, la coordinación entre el Gobierno central, las prefecturas, los municipios y los organismos de respuesta resulta fundamental para fortalecer la prevención, atender oportunamente a las comunidades y proteger las actividades productivas.

Con 23 provincias afectadas y más de 32.600 personas impactadas en menos de dos meses, Ecuador enfrenta el desafío de atender las emergencias actuales y anticiparse a sus posibles consecuencias económicas y sociales durante 2027.