
Dos trabajadores permanecen con pronóstico reservado mientras las autoridades descartan un atentado y apuntan a una explosión accidental durante labores de mantenimiento
MANTA.- Lo que comenzó como una jornada rutinaria de mantenimiento en una embarcación pesquera terminó convirtiéndose en una de las emergencias marítimas más graves registradas en los últimos años en el Puerto de Manta. Un incendio de grandes proporciones, acompañado de una explosión que estremeció la rada portuaria, dejó dos personas gravemente heridas y provocó daños en alrededor de 35 embarcaciones, con pérdidas económicas que superarían los 30 millones de dólares.
La emergencia se registró cerca de las 11:52 del sábado 6 de junio, cuando una llamada al sistema ECU 911 alertó sobre un incendio en una embarcación atracada en el muelle pesquero. En cuestión de minutos, el fuego se propagó rápidamente entre barcos y lanchas cercanas, generando escenas de angustia que fueron captadas por ciudadanos que se encontraban en los alrededores del puerto.
El rescate que salvó vidas
Entre las imágenes que marcaron la jornada destacan los videos difundidos en redes sociales que muestran el momento en que varias personas lograron rescatar a los trabajadores heridos que permanecían a bordo de la embarcación siniestrada.
Testigos relataron que la situación era crítica. Las llamas avanzaban con rapidez mientras se realizaban desesperados esfuerzos por poner a salvo a quienes habían quedado atrapados. La rápida intervención de ciudadanos y personal de apoyo resultó determinante, ya que pocos minutos después de que las víctimas fueran evacuadas, una fuerte explosión sacudió la embarcación envuelta en fuego.
Las imágenes reflejan la magnitud del peligro que enfrentaron los rescatistas y evidencian cómo una acción oportuna evitó una tragedia aún mayor.
La causa del incendio comienza a esclarecerse

Durante las primeras horas posteriores al siniestro surgieron múltiples versiones sobre el origen del incendio, incluyendo especulaciones relacionadas con posibles actos criminales. Sin embargo, las investigaciones preliminares han descartado esa hipótesis.
La Policía Nacional informó que no existen indicios que permitan vincular el hecho con un atentado o con acciones de grupos de delincuencia organizada.
De acuerdo con las primeras investigaciones, el incendio se habría originado mientras se realizaban trabajos de mantenimiento mecánico y eléctrico en la embarcación denominada “Jesús es mi Rey”. Las autoridades manejan como principal hipótesis una explosión ocurrida durante la reparación de uno de los generadores a diésel instalados en el barco.
El comandante de la Policía en Manabí, William Calle, explicó que al momento del incidente se encontraban cuatro personas a bordo: dos custodios y dos trabajadores contratados para efectuar las reparaciones. Fue durante estas labores cuando se produjo la explosión que desencadenó el incendio.
Otra línea investigativa analizada por las autoridades señala que el fuego pudo haberse iniciado durante trabajos de soldadura realizados en la embarcación. Ambos escenarios forman parte de las diligencias que desarrolla la Fiscalía junto con la Policía Nacional para determinar con precisión las circunstancias del hecho.
Propagación rápida y pérdidas millonarias
Uno de los factores que agravó la emergencia fue el desprendimiento de las líneas de anclaje de la embarcación donde se inició el fuego.
Al quedar sin control, el barco comenzó a desplazarse dentro de la zona portuaria, permitiendo que las llamas alcanzaran otras embarcaciones cercanas.
Según los reportes oficiales, resultaron afectadas aproximadamente 14 embarcaciones pesqueras y 21 lanchas artesanales. Sin embargo, las evaluaciones posteriores elevan la cifra de unidades perjudicadas a cerca de 35 embarcaciones.
Los daños económicos son considerables. De acuerdo con estimaciones preliminares realizadas por las autoridades, las pérdidas podrían bordear los 30 millones de dólares, tomando en cuenta el valor de los barcos, los equipos de pesca, sistemas de navegación, motores y demás implementos destruidos por el fuego.
Dos heridos luchan por recuperarse
Las consecuencias más graves del incendio recaen sobre los dos trabajadores que resultaron alcanzados por la explosión.
Ambos permanecen internados en el Hospital Rodríguez Zambrano de Manta bajo observación especializada y con pronóstico reservado.
Información proporcionada por organismos de socorro señala que uno de los afectados presenta quemaduras severas en cerca del 30 % de su cuerpo, mientras que el segundo registra lesiones que comprometen aproximadamente el 80 % de su superficie corporal, situación que mantiene en alerta a los equipos médicos.
Investigación continúa
Tras controlar el incendio, se activaron los protocolos de investigación con la participación de la Fiscalía General del Estado, Policía Nacional, Capitanía del Puerto, Marina, Cuerpo de Bomberos, Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos y demás organismos competentes.
Las autoridades ya tomaron versiones al propietario de la embarcación afectada y a los trabajadores involucrados en las labores de mantenimiento, mientras continúan recopilando evidencia técnica para determinar responsabilidades y establecer si se cumplían todos los procedimientos de seguridad requeridos para este tipo de trabajos.
Mientras avanzan las investigaciones, la principal conclusión de las autoridades es clara: el devastador incendio que afectó al Puerto de Manta tendría un origen accidental. Sin embargo, la magnitud de las pérdidas y el estado crítico de los heridos convierten este siniestro en uno de los episodios más impactantes registrados recientemente en la actividad pesquera de la capital atunera del Ecuador.
